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Real Madrid ha sufrido batacazos dolorosos en los tiempos recientes. Desde el 0-4 con el Barcelona, hasta la famosa alineación indebida de Chéryshev y la posterior eliminación en la Copa del Rey. La plantilla blanca busca razones y encuentra que una de ellas es la falta de apoyo de su afición.
Aunque el marcador final del último encuentro fue favorable a los ‘merengues’, con un contundente, pero polémico 10-2 ante el Rayo Vallecano, la parcialidad del Santiago Bernabéu arremetió con silbidos e insultos a los futbolistas. Sergio Ramos y Cristiano Ronaldo, referentes del plantel, sostuvieron una discusión cuando el portugués le pedía al público que pararan los improperios y el español le sugería que no realizara aquellos gestos. ‘Cr7’ aún no se acostumbra a que los fanáticos de la Liga BBVA son diferentes a los de la Premier, donde, rara vez, se arremete contra quienes representan la divisa de sus amores. “Los dos grande de la plantilla”, como los denomina el club, fueron el ejemplo de la actualidad en el Madrid.
Los jugadores fueron pitados desde el calentamiento previo al compromiso, lo que generó un clima de nervios y expectativa en el vestuario. La calma arribó, solo por unos minutos con el 1-0 a favor. Los “momentos turbulentos”, como los calificó el propio Rafa Benítez, se vieron venir cuando el Rayo dio vuelta al marcador y, por unos instantes, se vio 1-2 al frente del score. “Ese gol fue producto del bloqueo de los jugadores”, resaltó el cuerpo técnico.
La pelota quema
A pesar de que son ultra profesionales del deporte más importante del planeta, los integrantes de ‘La Casa Blanca’ no pueden resistir la bronca que les da que sean sus propios aficionados quienes les silben. En muchas ocasiones, les ha ido mejor jugando de visitante y con las ofensas, pero de los rivales, lo cual agranda a cualquiera que quiera demostrar que puede callar un estadio repleto que se cae encima deseándote lo peor.
La desconfianza se apodera de los futbolistas cuando ven que las personas que están en las gradas, vestidas con su mismo color de camiseta, son las que juegan de enemigos y “les quema” el balón. “Pido a nuestros seguidores que apoyen al equipo. Que no caigan en la trampa de quienes se dicen madridistas y desean lo peor para el Real Madrid con el fin de atacarme a mí. Los balances se hacen a final de temporada, no en diciembre. Y todo puede cambiar en los próximos seis meses”, dijo Florentino Pérez.
“Así no podemos seguir, en el Bernabéu jugamos fuera. Es lo que sentimos”, fue la forma como se sinceraron los deportistas que ahora se calzan los botines con el temor de sufrir otros pitidos más desde el respetable.
La anhelada unión
El siguiente encuentro del Real Madrid volverá a tener como escenario el Santiago Bernabéu, ante la Real Sociedad, el 30 de diciembre, y para la contienda final del año, un líder del grupo advirtió: “Si continuamos así en cada partido, no podremos conseguir nada”. Tras los penaltis reclamados por la gente del Rayo Vallecano y parte de la prensa, uno de los referentes expresó: “Cristiano sufrió un penalti claro en Villarreal y nadie lo destacó”, agregando con desasogiego: “Y ahora sí se hablará mucho del arbitraje del Rayo”.
Los capitanes del conjunto ‘merengue’ se reunieron y estuvieron de acuerdo con el presidente en que hay que tomar con cuidado que “hay un acoso constante mediático contra el entrenador que nos perjudica a nosotros y a todo el Real Madrid”, concertando que “se ha generado un campo de cultivo conflictivo que influye en la afición y los silbidos son el resultado de todo ello”.
Los futbolistas tomaron cartas en el asunto que está influyendo notablemente en el rendimiento dentro de la cancha y decidieron finiquitar las filtraciones individuales de información a los medios, ya que esto luego deriva en los ataques al plantel, al técnico y en el enojo de los simpatizantes. James fue protagonista de un símbolo de cambio en el Madrid; el ‘10’ le tendió la mano a Benítez tras ser sustituido, por enésima vez. Los jugadores le piden a los hinchas que “estemos todos unidos”.