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El ciclista holandés Pieter Weening, del equipo Orica, se adjudicó ayer la novena etapa del Giro de Italia, entre Lugo y Sestola, sobre 174 kilómetros, segundo final en montaña. El australiano Cadel Evans, del BMC, conservó la camiseta de líder, seguido por el colombiano Rigoberto Urán, del Omega Pharma.
Weening se impuso sobre su compañero de fuga en la parte final de la etapa, el italiano Davide Malacarne, mientras que el también italiano Domenico Pozzovivo, quien partió del grupo de los favoritos a tres kilómetros del final, llegó segundos después.
Fue una jornada sin grandes novedades, aunque el italiano Pozzovivo arañó casi medio minuto a Evans, que dio la sensación de no querer forzar, ya que tiene una buena renta en la general y resta mucha montaña y muchas encerronas.
La salida fue un tanto nerviosa, con muchos intentos de escapada que no fueron a ninguna parte debido al control del equipo del líder. Una caída masiva, hacia el kilómetro 50, rompió el pelotón y la tranquilidad que habían impuesto Evans y su equipo.
En esa fuga de 12 pedalistas se involucró Leonardo Duque, del Team Colombia. Lograron tener una ventaja de ocho minutos, a 64 kilómetros de la meta. Pero el BMC aumentó el ritmo y recortó diferencia.
En el último ascenso de la jornada pasó primero el holandés Pieter Weening y luego el italiano Davide Malacarne, quienes tuvieron fuerzas para mantenerse hasta la meta. En el grupo principal, el relevo lo cogió el Tinkoff Saxo, que comanda el polaco Rafal Majka, mientras Evans, Urán y Nairo Quintana se limitaron a seguir la rueda.
Los favoritos comenzaron su guerra particular muy tarde. El primero en salir a escena fue el italiano Pozzovivo, luego el colombiano Rigoberto Urán y, tras ellos, Evans.
El dúo de cabeza también mantenía su duelo particular con un marcaje que se decantó por la fuerza del holandés ante un italiano que intentó irse en varias ocasiones, pero sin éxito.
El que sí tuvo premio en los metros finales fue Pozzovivo, que arañó casi medio minuto a Evans, a Diego Ulissi, vencedor de dos etapas, y al colombiano Rigoberto Urán, revelación en la pasada edición con su segundo puesto.
Hoy será la segunda jornada de descanso y la carrera se reanudará mañana con la décima etapa, con salida en Módena y llegada en Salsomaggiore, de 184 kilómetros planos.
Las emociones de la montaña regresarán el fin de semana, cuando aparecen los grandes puertos, en los que se verá, ahora sí, quiénes de entre los candidatos al título están en forma para dar la pelea en la última semana de la segunda prueba por etapas más importante del mundo.