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Un nuevo capítulo de la polémica que se ha desatado en torno a la EPS Capital Salud, fue abierto ayer por el Secretario de Salud Guillermo Alfonso Jaramillo, durante un debate en el Concejo. Tras su intervención sobre las múltiples irregularidades que ha venido denunciando en los últimos días ahora se le suma un nuevo actor: la Superintendencia de Salud.
Después de hacer el seguimiento a todo el proceso de conformación de la EPS distrital, de la cual la ciudad es propietaria del 51%, y la EPS Salud Capital del 49%, un equipo técnico de la secretaría de Salud asegura haber hallado varias anomalías. Entre ellas, la poca participación del Distrito en la empresa y el supuesto conflicto de intereses en el que habría incurrido el actual Superintendente de Salud, Conrado Gómez durante el proceso de creación de la prestadora de salud, en diciembre de 2011.
Según Jaramillo, Gómez habría participado en los estudios preliminares para la creación de la EPS distrital: en mayo de 2008, como consultor de la Universidad de la Sabana, y un año después también como consultor en los estudios realizados por la Universidad del Bosque. Estos últimos determinaron que la empresa Salud Total era el socio indicado para el Distrito.
En el debate, Jaramillo aseguró que, a su llegada a la Superintendencia, Gómez no se declaró impedido a la hora de firmar la habilitación de la misma EPS.. “Me preocupa terriblemente que el doctor Conrado Gómez firmara una resolución, habilitando a Capital Salud, después de intervenir en la conformación de la empresa. Creemos que él no podía actuar como juez y parte”.
La misma duda la manifestó ayer el concejal liberal Jorge Ernesto Salamanca, quien señaló que “Después de participar en los estudios para la creación de la EPS, ahora el doctor Gómez aparece como regulador de los servicios de salud de la misma prestadora. ¿Eso no le genera algún tipo de impedimento?”. Salamanca le envió su inquietud a la Procuraduría General de la Nación, quien en adelante será la encargada de determinar si Gómez incurrió o no en conflicto de intereses.
El Espectador intentó hablar con el Superintendente de Salud pero no obtuvo ninguna respuesta. Sin embargo, una persona cercana a su equipo de trabajo le aseguró a este diario que Gómez no participó en la creación de la empresa, y que su labor como consultor no lo impedía para firmar la habilitación de la misma.
El conflicto entre el Distrito y Salud Total, se desató el pasado 15 de febrero después de que el secretario de Salud visitara una de las sedes de la EPS del distrito y encontrara, según él, varias irregularidades en el manejo que venía dándole a la misma Salud Total.
El próximo 25 de abril continúa el debate de la EPS distrital en el Concejo. Mientras tanto, sigue el tire y afloje entre el Distrito y su socio Salud Total por la transformación de la empresa. Al respecto, Jaramillo señaló que no descarta la posibilidad de cerrar la EPS si no se puede asegurar un servicio de calidad para los cerca de 500 mil afiliados con los que cuenta hoy y la participación equitativa de la ciudad en la prestadora de salud.