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Cuando el gobierno de Reino Unido decidió bloquear todos los contenidos pornográficos de la red, contó con la ayuda de la mayoría de los proveedores de internet (ISP), quienes desde finales del año pasado han mantenido activados, por defecto, filtros de control parental para contenido de este tipo. Ahora, en la campaña por bloquear otros contenidos ‘inapropiados’ los británicos cuentan con el apoyo de Google.
Según el periódico Financial Times, el motor de búsqueda más usado del mundo habría entregado un permiso especial a oficiales de seguridad del gobierno, un permiso especial para que puedan marcar (flag) en YouTube los videos que consideren ideológicamente ‘cuestionables’, o extremistas, para ser pasados inmediatamente a revisión.
Esto no significa que el gobierno británico pueda quitar el contenido de la web, en realidad los únicos que pueden hacer eso son los trabajadores de Google, que, para facilitar el trabajo de los ‘Super Flaggers’ – nombre que se le ha empezado a dar en la web a quienes marcan los videos-, ha permitido que puedan seleccionarlos y enviarlos para eliminación en grandes cantidades y no uno por uno.
El Ministro de Seguridad e Inmigración, James Brokenshire, dijo a ese medio que desde su oficina se está haciendo un arduo trabajo para combatir contenidos que no son “necesariamente ilegales, pero ciertamente son desagradables y pueden no ser el tipo de material que las personas quieren ver o recibir”.
Por contenido ‘desagradable’ el ministro entiende todo lo que pueda, de una u otra manera, significar un peligro para la seguridad nacional. De manera especial, en las primeras semanas en las que esta medida ha funcionado, los oficiales de seguridad han ‘Flaggeado’ todos los videos ‘Jihadistas’ que giran en torno al conflicto en Siria.
Brokenshire es consciente de que Google y YouTube son los motores de contenidos en web más importantes, per no son los únicos por lo que ha dicho que su ministerio está buscando cómo lograr que otros motores de búsqueda y redes sociales modifiquen sus algoritmos para limitar la proliferación de estos ‘contenidos cuestionables’ en el Reino Unido.
Es extraño que una compañía tan independiente como Google entregue esta clase de potestad a una organización gubernamental, después de todo, el gigante de internet se ha preocupado durante mucho tiempo por las cuestiones de privacidad, libertad y censura en la red.
Esta acción del reino unido se une a otras alrededor del mundo como la propuesta por el Primer Ministro turco la semana pasada para bloquear del todo YouTube y Facebook.
Durante las últimas ocho semanas se han eliminado de YouTube un total de 8.000 videos, una cifra alta si se tiene en cuenta que en los últimos cuatro años han sido retirados 21.000 videos del reconocido portal.