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Esta fue la respuesta de Carlos Fernando Galán, al asumir ayer la presidencia de Cambio Radical, el partido al que hoy miran con desconfianza en la Mesa de Unidad Nacional por la supuesta fuerza que podría tomar con el apoyo de la Fundación Buen Gobierno.
Para Galán, es claro que Vargas Lleras es el plan B que dará continuidad a las políticas del jefe de Estado en caso de que éste decida no buscar otros cuatro años en la Casa de Nariño. Pero más que pensar en campañas presidenciales, la urgencia será mantener la personería de la colectividad, hoy amenazada por cuenta del umbral del 3% que la obliga a sacar unos 450.000 votos en la lista al Senado de las elecciones de marzo próximo. “Tenemos los votos suficientes”, dijo.
En este sentido rectificó las declaraciones dadas semanas atrás, cuando llegó a plantear la liquidación del partido: “Era equivocado el análisis que se hacía sobre Cambio Radical. Este es un partido que tuvo casi 3 millones de votos en las elecciones de 2011. Tiene más de 1.500 concejales a nivel nacional, 60 diputados y más de 200 alcaldes. Es muy grande. Querían mandar un mensaje de que era un partido minoritario y no es así”, señaló, respondiendo de paso a quienes lo ven como el más pequeño de la Unidad Nacional.
El otro gran desafío de Galán será armar listas con gente sin ninguna sombra de duda en materia ética y judicial. Todo indica que él mismo será la cabeza de lista al Senado, y se mencionan nombres como los de Rodrigo Lara Restrepo, Arturo Char, Germán Varón Cotrino y David Luna como posibles acompañantes.