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El regreso de Rafael Robayo a las redes

El jugador de Millonarios fue tendencia en las últimas horas por su destacada actuación en el partido que este domingo ganó el equipo azul al Boyacá Chicó.

30 de marzo de 2015 – 09:33 p. m.

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Lo que los entendidos del fútbol se preguntan ahora es si debe seguir siendo titular en el campeonato.
 
La historia de Rafael Robayo en Millonarios tiene una particularidad: en la última década se volvió uno de los preferidos de la tribuna, pero al mismo tiempo, en determinados momentos, tanto desde la dirección técnica como desde la crítica deportiva también fue blanco de cuestionamientos por sus vacíos tácticos. De cualquier manera, el volante capitalino divide opiniones y ahora el dilema es saber si está de regreso el jugador aplaudido de tiempos recientes.
 
A escasas semanas de cumplir 31 años, Rafael Robayo tiene una historia aparte en el club bogotano. Aunque su punto de partida en el mundo del fútbol fue la selección Bogotá de comienzos de siglo, no fue en los equipos de la capital de la República donde debutó profesionalmente. Lo hizo en el Atlético Nacional en 2003, donde apenas jugó un partido. Entonces migró al Caldas de Manizales, equipo en el que ni siquiera alcanzó a figurar.
 
Hace 10 años, como siempre había sido su propósito, llegó a Millonarios. Jugó varios partidos y paradójicamente anotó su primer gol frente al equipo que lo lanzó al profesionalismo. Con su conquista, Millonarios y Nacional empataron a un gol.  Sin embargo, ese tampoco fue el año de Rafael Robayo. Ni el siguiente porque durante 2006 tampoco fue el bastión del mediocampo azul, que apenas empezaba a salir de una larga crisis deportiva.
 
El momento para Robayo llegó en 2007. Aunque tampoco fueron tiempos de éxito para el equipo bogotano, en medio de la sequía futbolística, se fue ganando el tributo de los aficionados por su sacrificio en el mediocampo. No obstante, los críticos también advirtieron que en medio de su labor infatigable en la cancha, igualmente contribuía a que el equipo se desordenara y a la hora del balón en contra quedaran los vacíos que terminaban en goles. 
 
Con el paso del tiempo, después de múltiples cambios en el medio campo, que por algún tiempo tuvo como inamovible a Gerardo Bedoya, el aguerrido Rafael Robayo asumió la capitanía del equipo. Eran los tiempos en que Millonarios deambulaba por la parte intermedia de la tabla de posiciones y escasamente alcanzaba a pelear el octavo lugar para jugar finales. El jugador que se salvaba de los dardos públicos era precisamente Robayo.
 
De ese momento de altibajos en el onceno bogotano, al menos a Robayo le quedó la satisfacción personal de haber sido convocado a la Selección Colombia. Inicialmente en septiembre de 2010 para jugar dos partidos amistosos, a órdenes de Hernán ‘el Bolillo’ Gómez. Apenas jugó algunos minutos en un partido con Venezuela. En noviembre de 2011 tuvo una segunda convocatoria al onceno nacional, esta vez bajo la orientación de Leonel Álvarez.
 
Estas fugaces apariciones en la Selección Colombia y el apoyo permanente de la afición azul fueron, entre otros factores, motivos para que su nombre empezara a sonar para diversos equipos. Sin embargo, el mal momento deportivo de Millonarios no daba para que fueran grandes clubes los interesados. Al final, terminando 2011, trascendió que la carrera de Rafael Robayo continuaba en el Chicago Fire de Estados Unidos. 
 
No obstante, por razones que siguen siendo inciertas, el jugador no cuajó en el fútbol norteamericano. Antes de lo pensado estaba de regreso y su retorno se hizo a Millonarios, que para entonces empezaba a trasformar su institución desde lo administrativo, dándole paso a la organización Azul y Blanco que hoy lo representa. Entre los cambios, primero llegó como entrenador el venezolano Richard Páez, y después lo hizo el exarquero Hernán Torres.
 
En el tránsito entre los dos directores técnicos, Rafael Robayo llegó para volver a ocupar su lugar en el mediocampo azul. Pero no la tuvo fácil. Sus críticos le pasaban la cuenta de su desorden al alternar funciones de marca y ataque. Sus defensores exaltaban su capacidad de entrega en las buenas o en las malas. Al final de cuentas, Robayo se salió con la suya pues se ganó la titular y estuvo en el equipo que en diciembre de 2012 ganó la estrella 14.
 
Sin embargo, para la temporada 2014, su nombre volvió a estar en el ojo del huracán entre sus detractores o sus defensores a ultranza. Desde lo administrativo, el equipo había vuelto a tener problemas, esta vez por el enfrentamiento entre sus directivos por los coletazos del escándalo de Interbolsa que afectó a uno de los principales socios del equipo, Juan Carlos Ortiz. Una circunstancia que también trascendió en el contexto deportivo.
 
Sin explicaciones lógicas, el técnico campeón, Hernán Torres, se fue del club y los directivos le apostaron a un proyecto español que terminó en fracaso. Fue la época en que el equipo lo condujo Juan Manuel Lillo, que inicialmente tuvo un buen desempeño en el primer semestre de 2014, pero luego cayó estrepitosamente y precipitó la salida del entrenador español. En medio de estos cambios, empezó el viacrucis para el mediocampista Rafael Robayo.
 
En pocas palabras, perdió la titularidad y las críticas de sus opositores pesaron más que quienes se mantuvieron en su defensa. Cuando llegó a la dirección técnica el argentino Ricardo Lunari, en agosto de 2014, Robayo ya era un acostumbrado suplente. En esa condición terminó el año, al tiempo que empezaron a crecer los rumores de su partida hacia otro equipo. En esa condición empezó el campeonato de 2015. Robayo en la banca o en la tribuna.
 
En el esquema trazado por Lunari, no había espacio para que Robayo fuera titular. El internacional Fabián Vargas era el nuevo dueño de la contención en el equipo bogotano, que además probó en el mediocampo con el argentino Insúa, y los colombianos Reina y Mcallister Silva. El nombre de Robayo estaba programado para la Liga Águila, donde Millonarios tuvo un mal comienzo. Además el equipo arrancó bien el torneo de la A.
 
No obstante, ocurrió lo inesperado. Millonarios entró en una racha crítica, perdió en Ibagué y en Cali, ante este último por aparatoso marcador de 5-1, y empezaron los comentarios contra el conjunto azul. La cabeza de Lunari empezó a pender de un hilo y el equipo cayó a los últimos lugares de la tabla. Entonces, como figura de emergencia ante la ausencia de Fabián Vargas por temas disciplinarios o lesiones, le llegó la nueva oportunidad a Rafael Robayo.
 
Una circunstancia que ha sabido aprovechar. Este domingo ante Chicó fue la figura de la cancha. Las redes sociales volvieron a exaltar su nombre. El jugador se dio el lujo de intentar una chilena ante el arquero Luis Estacio e hizo un sombrero de lujo en la mitad del campo. Salió aplaudido y los mismos críticos deportivos que ayer lo fustigaron por su desacomodo en el mediocampo lo elogiaron como el retorno del preferido de la casa.
 
Ahora el dilema es para el técnico Lunari, que en rueda de prensa admitió que Robayo, con notable esfuerzo, se había ganado un lugar en la titular. La duda es si debe jugar junto a Fabián Vargas en una contención doble o si el equipo definitivamente se queda con un solo seis definido y otros volantes mixtos. La primera prueba será este miércoles ante el Once Caldas en Manizales, en un partido que para Millonarios es determinante.
 
No solamente porque un triunfo le permitiría acomodarse en el lote de los ocho clasificados, sino romper con el mal rendimiento en calidad de visitante. Desde ese momento en adelante, para Millonarios viene un calendario en el que cinco de sus rivales están hoy por encima suyo en la tabla de posiciones. Huila, Envigado, Nacional, Medellín y Santa Fe. Los tres últimos juegos son precisamente contra estos tres últimos rivales.
 
Además deberá jugar contra Jaguares, Uniautónoma y Alianza Petrolera. Es decir en la perspectiva actual, todos son juegos con contendientes directos y promedios semejantes en puntos. En el esquema de Ricardo Lunari, prevalece el carácter ofensivo, pero los críticos no dejan de fustigarlo por los defectos de su defensa. ¿Puede ser Rafael Robayo el jugador del equilibrio? ¿Está de regreso el volante capitalino que brilló en tiempos recientes?
 
Por ahora todo hace parte de la incertidumbre que rodea al equipo bogotano, y Rafael Robayo ha vuelto a ser el centro de las especulaciones y las miradas de los observadores del club bogotano. Él, como siempre acucioso con la prensa, agradeció el respaldo de la afición, pero sabe muy bien que los hinchas del equipo azul que lo han tenido entre sus favoritos, también lo han chiflado. Los resultados dirán  si vuelve a ser el preferido de la tribuna.
 

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