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El misterio durará semanas

La recuperación de las víctimas y los restos de la aeronave se tomará más tiempo de lo inicialmente calculado. A la zona solo se llega por helicóptero y el descenso es lento y difícil.

Esta es la zona de los Alpes donde se estrelló el avión de Germanwings./ AFP
Esta es la zona de los Alpes donde se estrelló el avión de Germanwings./ AFP
Foto: EFE - GUILLAUME HORCAJUELO

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Cuatro hectáreas aproximadamente mide la zona delimitada por los servicios de rescate franceses para recuperar los restos humanos y del avión del vuelo 9525 de Germanwings que se estrelló en los Alpes franceses. Estos se encuentran en un terreno rocoso y de difícil acceso (al que solo se llega por aire), con un desnivel de 200 metros, en donde se han formado pequeños glaciares, lo que hace que sea muy peligroso desplazarse. Los aviones y helicópteros no pueden aterrizar en la zona, lo que obliga a los equipos a descolgarse hasta el lugar.

El macizo de los Trois-Evêchés, al pie de las pistas de la estación de esquí de Val d’Allos, es donde se localiza el pico del Estrop contra el que impactó el aparato y donde no pudieron llegar los rescatistas debido a la nieve.

“Una parte del avión ha quedado pulverizada”, explicó el portavoz del Ministerio del Interior en la zona, Pierre Henry Brandeure, para despejar cualquier duda sobre si hay sobrevivientes. A lo que el primer ministro francés, Manuel Vals, sumó: “El trabajo de los médicos foreses será largo y difícil, a pesar de los medios dispuestos, así que esta operación va a durar varios días”.

Una noticia que le suma drama al duelo que viven los familiares de las 148 víctimas y que se complica aún más al conocerse la dificultad de descifrar lo que está grabado en la caja negra recuperada. Según explicó Rémi Jouty, director de la Oficina de Investigación y Análisis (BEA), se extrajeron datos utilizables de la caja negra del A320, pero por ahora no hay “la menor explicación” sobre los orígenes de la catástrofe, así como por qué los controladores no pudieron contactar la aeronave. El experto solo pudo confirmar que no hubo una explosión y que el avión “voló hasta el final”.

Y es en esos minutos en los que se centra la investigación: los expertos buscan entender por qué el piloto y el copiloto no respondieron a ninguna de las llamadas de los controladores durante los 10 minutos en los que el avión estuvo descendiendo hasta chocar en el macizo de Trois Evêches. Es “lo más extraño” e “inquietante”, según coinciden en asegurar los diferentes expertos, que califican de “muy extraño” el accidente.

Los controladores de Aix-en-Provence empezaron a llamar al Airbus 320 a los 50 minutos del despegue. No recibieron ninguna respuesta y por eso lanzaron una alerta. Un caza Mirage 2000 despegó de la base de Orange para salir al encuentro del avión. A las 10:41, sin respuesta de los pilotos, el avión se estrelló a unos 800 kilómetros por hora, según la última señal que emitió el aparato al radar de control.

El avión, operado por la aerolínea alemana Germanwings y que contaba con 58.300 horas de vuelo y 46.700 vuelos, estuvo apenas 52 minutos en el aire antes de caer.

Este tipo de aviones tienen dos cajas negras: la voice recorder, que graba conversaciones en cabina, y la flight data recorder, que recoge datos técnicos como velocidad, altura, etc. Los expertos pronostican que si no hubo conversaciones, quizás con los ruidos y los registros se logre conocer qué pasó. Según pilotos y expertos en aviación, la hipótesis más fuerte sería la despresurización, lo que habría hecho a los pilotos descender con rapidez para poder respirar. Si no lo consiguieron, habrían quedado inconscientes, lo que explicaría el silencio. ¿Qué causó la despresurización? Esa es otra historia con muchas causas, dicen.

Una situación calificada de “inexplicable” por el presidente del grupo Lufthansa, Carsten Spohr, quien afirmó que “el avión era técnicamente irreprochable y los dos pilotos experimentados”. “No se descarta ninguna hipótesis”, reiteró Valls. Por su parte, el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, afirmó que “no se privilegia la hipótesis terrorista”.

Mientras tanto, se siguen confirmando nacionalidades de las víctimas. El ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, dijo que la mayoría de los fallecidos eran alemanes y españoles, pero también hay víctimas de otros países, como Argentina, Australia, Bélgica, Colombia, Dinamarca, Holanda, Israel, Japón, Marruecos, México y Reino Unido.

En Colombia continuaban las tareas para comenzar la repatriación de la economista María del Pilar Tejada y del arquitecto Luis Eduardo Medrano, quienes tomaron el vuelo 9525. Familiares de los dos colombianos fallecidos en la tragedia confirmaron que el Ministerio de Relaciones Exteriores y las embajadas de España, Francia y Alemania han mostrado todo su compromiso para ayudar con el traslado de los cuerpos. Un tío y un hermano de Medrano ya estarían en Francia coordinando las tareas. Por su parte, Carlos Andrés Suárez, esposo de Tejada desde enero de 2014, informó que solo espera que le digan cuál es el procedimiento a seguir. El presidente de la aerolínea Lufthansa, operadora de Germanwings, informó que dos vuelos con familiares de víctimas llegarán a Francia para ir al lugar del siniestro.

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