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El presidente tunecino, Beyi Caid Essebsi, llamó a toda su población «a intensificar los esfuerzos» en la «guerra contra el terrorismo» en su discurso conmemorativo del 59º aniversario de la Independencia del país, pronunciado en el palacio presidencial de Cartago.
El jefe de Estado afirmó que su país «afronta una verdadera guerra contra el terrorismo que hace imperativa la unidad nacional por la seriedad de este peligro, que exige vigilancia de todas las partes: Seguridad Nacional, Fuerzas Armadas, partidos políticos y sociedad civil», según el texto del discurso.
En esta línea añadió que «hay que acelerar la adopción de una Ley de lucha contra el terrorismo», para «aplicarla con vigor en la protección de todos los estamentos del país».
Este discurso tiene lugar después del atentado ocurrido el pasado miércoles, en el que murieron 21 personas, 20 de ellas turistas extranjeros, y fueron abatidos dos atacantes, y que fue reivindicado ayer por el grupo autoproclamado Estado Islámico (EI), afincado en amplias áreas de Irak y Siria.
Essebsi recordó que este 59º aniversario de la independencia de Túnez de Francia llega después de la aprobación de una nueva Constitución y la celebración de elecciones legislativas y presidenciales «transparentes y pluralistas», de 2014, anunciando que el Gobierno iniciará una «política de reformas» con el objetivo de «coronar el proceso de transición democrática».
Después de repasar varios hitos históricos del proceso de independencia y de las primeras décadas como Estado, que calificó de «epopeya nacional», añadió que «desgraciadamente, ese esfuerzo nacional fue pervertido a causa del autoritarismo, del bloqueo del proceso de reformas políticas y de la exclusión política».
En referencia a la época de la dictadura de Zín el Abidín Ben Alí, derrocado por las revueltas populares de 2011 conocidas con el nombre de «primavera árabe», Essebsi consideró que su régimen «excluyó toda forma de democracia, abrió la vía al despotismo, la corrupción y la represión de fuerzas políticas, sindicatos y defensores de derechos humanos, así como a la tortura y el exilio».
El presidente apeló a «avanzar» en la reconciliación nacional, ahora que se trata de «poner las bases de un Estado democrático» en un momento en que el país «enfrenta grandes desafíos de seguridad y desarrollo».
Essebsi aludió también a una «reconciliación económica», con la que se refirió a «levantar los obstáculos» a un grupo de importantes empresarios cuyos pasaportes quedaron confiscados tras el derrocamiento de Ben Alí por supuestos casos de corrupción y tráfico de influencia con miembros del régimen depuesto.
El 20 de marzo de 1956 se firmó el protocolo de independencia de Francia del hasta entonces territorio colonial tunecino, que en 1954 había proclamado su autogobierno. Pese a que se estableció inicialmente una monarquía constitucional, en 1957 se proclamó la República, con Habib Bourguiba, uno de los grandes luchadores por la independencia tunecina, como su primer presidente.