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Uno de los más grandes cruceros del mundo arribó este domingo a Cartagena. Es la primera vez que Colombia recibe una embarcación como esta. El Norwegian Bliss atracó en el Muelle de la Sociedad Portuaria con sus 333,5 metros de eslora (largo) y 41,5 metros de manga (ancho), 1.716 tripulantes y una capacidad para 4.004 pasajeros.
El buque, recién construido, pasará por primera vez el Canal de Panamá mañana lunes, 14 de mayo. Es el buque de pasajeros más grande que lo habrá cruzado, informó la Sociedad Portuaria.
En entrevista con El Espectador, Alfonso Salas, gerente del Grupo Puerto Cartagena, afirmó que son varios los factores que configuran a la ciudad como destino de los cruceros. “El crucero no es solamente lo que se ve en puerto sino todo lo que se moviliza en la ciudad. Los turistas a su regreso llevarán una mejor imagen de Colombia”, dice Salas, quien sostiene que es la confianza entre el Puerto, las navieras y la ciudad lo que ha permitido la visita de un buque de cruceros como este.
“Si logramos que esta frecuencia de barcos se mantenga, este año vamos a tener entre pasajeros y tripulantes 756.000 personas, más pronto de lo que esperábamos tendremos la posibilidad de llegar a ese millón de visitantes”, agregó.
Según el estudio de la BREA (Business Research & Economic Advisor) con relación a las cifras de operaciones de cruceros en Cartagena, el embarque es uno de los más importantes porque deja los mayores dividendos. Por cada pasajero de embarque, a la ciudad le quedan en promedio 131.13 dólares. Los pasajeros en tránsito gastan en promedio 118.18 dólares.
En una reciente visita al Puerto, cuando se encontraban cuatro cruceros de manera simultánea, la viceministra de Turismo, Sandra Howard, afirmó que el turismo se convirtió en el segundo generador de divisas en el país, con un crecimiento del 20 % con relación a 2016 y que la industria de cruceros es importante para seguir impulsando este renglón de la economía.
La proa del crucero Bliss tiene una llamativa obra de arte en su casco elaborada por el pintor estadounidense Robert Wyland, llamada “Cruising with the Whales” (navegando con las ballenas), en la que en colores se ve una ballena jorobada y otros animales de la fauna marina.
Uno de los lugares más llamativos de este barco es su pista de carreras competitivas de karts, la más grande del mundo en altamar. Cuenta con dos niveles que se encuentran en la parte superior de la cubierta 19. Allí se puede girar a una velocidad promedio de 30 millas por hora.
El crucero, que zarpará en las horas de la noche, tiene comodidades entre las que se destacan los más de 15 restaurantes, galerías, un tobogán acuático y un campo de batallas láser. Su travesía continúa hacia Alaska, y próximamente su bautizo se hará en Seattle, Estados Unidos. Deja Cartagena en una temporada de cruceros que comenzó el 1° de julio de 2017 y termina el 30 de junio de este año.