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Formalmente vinculado al carrusel de la contratación terminó el suspendió alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, luego de que la Fiscalía anunciara su propósito de imputarle cargos y enviarlo a prisión por su supuesta responsabilidad penal en este escándalo de corrupción.
Ricardo González será el investigador a cargo de este proceso, en el cual la Fiscalía le imputará cargos al alcalde por peculado por apropiación, concusión, prevaricato por omisión y contrato sin cumplimiento de requisitos legales.
Aparentemente el burgomaestre y su hermano, el senador Iván Moreno Rojas, exigieron una participación del 6% en el valor total del contrato de la fase III de Transmilenio a cambio de favorecer a los Nule en su condición de contratista.
Según testimonios, hubo varias reuniones en Miami (Estados Unidos) en las que los empresarios, sus asesores y el propio senador Moreno empezaron a tejer el acuerdo para que se les garantizara la victoria en las licitaciones para las cuales se habían presentado en el marco de la contratación de obras viales en el Distrito Capital.
Supuestamente, el compromiso era repartir un millonario botín entre funcionarios del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), congresistas y hasta el excontralor Miguel Ángel Moralesrussi, con el fin de obtener un trato preferencial inusitado como contratistas de la Administración Distrital.
Para los investigadores estos compromisos previos fue lo que les permitió a los Nule modificar unilateralmente los pliegos de condiciones de varios contratos, recibir anticipos cada vez más voluminosos y la autorización de adiciones presupuestales, que terminaron aumentando varias veces el valor de la contratación vial en Bogotá.