Publicidad

La montaña rusa del petróleo

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

En lo corrido del 2016, de haber tocado piso en 26 dólares el barril a finales de enero, el precio del crudo empezó una carrera ascendente hasta llegar a 55 dólares a principios de junio, fecha en que empezó a caerse nuevamente.

El pasado viernes 29, el precio estaba aproximándose a los 40 dólares por barril.

¿Y qué explica tanta inestabilidad en los precios, esta montaña rusa? El principal fenómeno que contribuyó al alza es que los productores de crudo no convencional, principalmente de esquisto, cerraron temporalmente sus operaciones y se fueron a pescar en espera que el petróleo superara los 40 a 45 dólares el barril, punto de quiebre de la rentabilidad. Cuando se llegó a este umbral, empacaron sus cañas y regresaron a iniciar operaciones. En plata blanca, hace un año había 659 plataformas petrolíferas en EE. UU. En marzo del 2016, la cifra estaba por debajo de 300 y hoy hay 371 plataformas operando.

Es antipático el afirmar “Yo se los dije…”, pero en esta columna la primera semana de marzo de este año argumentábamos que el petróleo ya no tenía un piso, como lo creían algunos, sino un techo tendiente a la baja: “…los productores de hidrocarburos de esquisto de EE. UU. y Canadá advierten: ‘Por encima de 40 dólares el barril volvemos al mercado’. En plata blanca, el mensaje de los productores es que el nivel de equilibrio de los yacimientos de esquisto es 40 dólares el barril, no 70 dólares como se creía. Dicho de otra forma, en menos de dos años los avances tecnológicos les han permitido a estos productores bajar en 30 dólares por barril sus costos de extracción. La pregunta de fondo es si los avances tecnológicos adicionales no les van a permitir en unos meses bajar la barra de rentabilidad a 30 dólares. ¿O a 20 dólares? ¿O a 10 dólares? La advertencia implícita de los productores a partir del esquisto es que nadie dude que cada día pueden producir a menor costo. Por ende, la nueva realidad del sector hidrocarburos ya no es un piso fijo en el precio del petróleo como pretendían algunos, sino un techo movible del crudo cada vez más tendiente a la baja. Este techo será aquel en el que los productores de petróleo no convencional se mantengan o entren de nuevo en el mercado. A 40 dólares el barril, nos han advertido, se van a volcar a producir de nuevo”.

¿Pero es el regreso de los productores estadounidenses lo único que está moviendo el precio? No, hay tres factores adicionales: el primer factor es la fortaleza relativa del dólar. El segundo es que a pesar de ser este el mes de verano de mayor consumo de gasolina en EE. UU. y Europa, los inventarios están a reventar. El tercer factor es que países como Irak e Irán, que tienen necesidades urgentes de divisas, están bombeando crudo como locos. A estos dos productores —que saben perfectamente que petróleo que no vendan hoy, muy posiblemente va a ser petróleo que no van a vender nunca— poco a nada les importan los esfuerzos desesperados de Maduro y Putin de ponerle cierto orden al mercado restringiendo la oferta.

Finalmente hay un factor que los analistas del petróleo deben tener en cuenta: Un reciente informe de la consultora noruega Rystad Energy, publicado a principios de julio y desarrollado a lo largo de tres años, indica que EE.UU posee 264 de los 2.092 billones de barriles —repartidos en 60.000 yacimientos— que componen las reservas globales de crudo. ¡Así que cuando alguien afirme que Maduro, o Putin, o los árabes pueden estrangular la economía de EE. UU., suelte una estruendosa carcajada!

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido