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¿Tropicalismo en la Constitución del 91?

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El pasado 4 de julio se cumplieron 25 años desde la promulgación de la Constitución de 1991, con la cual se remplazó la de 1886 con resultados sumamente mediocres.

El presidente de la época era César Gaviria Trujillo. Se valió él de mecanismos por fuera de la ley para reformarla, puesto que no figuraban ellos en la Carta vigente de 1886. Estos mecanismos fueron la Séptima Papeleta y   convocar una Asamblea Constituyente que tan pronto como se reunió se declaró omnipotente para sustituirla.  

Las constituciones pretenden lograr tres grandes objetivos, a saber: una democracia más profunda; mayores garantías para los derechos fundamentales de los ciudadanos y, sobre todo, la paz. Pero casi nunca lo logran, especialmente los socialismos de Latinoamérica.

Nuestra Carta Política de 1991 es extensa, farragosa y colmada de exuberancia tropical. Y ahora lo será todavía más, debido a los centenares de páginas que le van a introducir con los Acuerdos Especiales y Finales de La Habana. Nuestra Constitución pasará con ellos a ser un esperpento sin par en el orbe.

Democracia más profunda. Recordemos que tras la promulgación de esta Carta los partidos conservador y liberal pasaron a dividirse en más de 60 ´partiditos superficiales´, tanto que después de tan ingobernable explosión se tuvo que reformar la Carta y pasar a los seis u ocho partidos que figuran hoy.

´Nunca antes como hoy´ había tenido el país unas instituciones tan desprestigiadas como:  El propio Gobierno, los partidos políticos, el Congreso, la Justicia, la Fiscalía, la Corte Constitucional… todos estos los desaprueban los colombianos en las encuestas en niveles superiores al 70%.

Los elementos de expresión directa que estableció la nueva Carta: La consulta popular, el referendo, la asamblea constituyente y el plebiscito no han funcionado y no creo que vayan a funcionar ahora para firmar la paz con las Farc.

Derechos fundamentales. Los derechos fundamentales universales suelen ser el derecho a: 1. La autodeterminación. 2. La libertad. 3. Al debido proceso ante la ley. 4. La libertad de movimiento. 5. Libertad de pensamiento. 6. Libertad de religión. 7. Libertad de expresión. 8 Libertad de asociación. 9. Libertad de reunión.

Como se recuerda, nuestra populista Corte Constitucional no consideró suficientes tales derechos y decidió añadirles otros derechos conexos, como lo son: la alimentación, la salud, la vivienda digna, el empleo…. Esta extensión es la culpable de que el Amparo de Tutela, una buena creación de la Carta del 91, nos hubiera desdibujado la justicia ordinara, ya que los cerca de 6 millones de tutelas interpuestos en estos 25 años, han obligado a los jueces a dedicarse a atender casi exclusivamente las Tutelas.  A decidir sobre cardiología, cancerología, ingeniería…

La paz no se ha logrado por culpa en buena parte de la incompetencia de nuestras instituciones. La paz, sí; pero no a cualquier costo. No a una paz con un posconflicto más violento que el propio conflicto. La paz de Santos con las concesiones otorgadas a la Farc es una meta inalcanzable.  Recordemos que la meta inalcanzable de la igualdad preconizada por el comunismo terminó en tragedia. De igual manera, la meta inalcanzable de la superioridad de la raza aria también terminó en tragedia.

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