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Varios centros musulmanes en Francia han sido objeto de ataques con resultado de daños materiales desde el atentado perpetrado contra la revista «Charlie Hebdo», en el que fueron asesinadas doce personas y otras once resultaron heridas, tal como informaron fuentes policiales.
La pasada madrugada una granada explotó en un edificio en el que hay una mezquita en Le Mans, en el oeste del país, explicó una fuente a la web Le Maine Libre.
Los investigadores descubrieron que una granada había explotado contra el muro y que un cristal había sido perforado por una bala que había acabado en un tabique.
Mientras, en Port la Nouvelle (sur), una sala utilizada por musulmanes para rezar fue objeto de disparos de perdigones en la noche del miércoles.
A primera hora de la mañana de este jueves, en Villefranche sur Saône, cerca de Lyon (este), un restaurante junto a la mezquita de la ciudad registró una explosión de un artefacto artesanal, agregó una fuente policial al diario «20 Minutos».
La decisión del movimiento «Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente» (Pegida) de apoyarse en el atentado de París para convocar su nueva marcha en Dresde y el apoyo de los euroescépticos de Alternativa por Alemania (AfD) activó hoy las alarmas en el país ante la islamofobia.
«Aunque parezca que el atentado en París, un ataque a la libertad de expresión, la democracia, a Europa y a todos nosotros, lleva el agua a nuestro molino, no vamos a aprovechar para presumir de que lo sabíamos», subraya Pegida, para instar a sus seguidores a realizar una marcha silenciosa para no dar argumentos a sus críticos.
Por su parte, la prensa de los países árabes condenó el jueves el atentado contra el semanario Charlie Hebdo, afirmando que podría propiciar la islamofobia en los países occidentales. El atentado «pone en aprietos a los musulmanes, ya que los grupos extremistas europeos van a usar el incidente para avivar la islamofobia», consideró el diario saudí Al Sharq.