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“David me llevó al límite en lo físico y tenísticamente yo no hice un partido brillante”, admitió Nadal, pese a la victoria ante el sexto jugador mundial por 7-6 y 7-5, después de un intenso duelo que duró dos horas y cuarenta minutos. Esta fue la cuarta final del Godó que disputó Ferrer en los últimos cinco años. En las tres anteriores también se enfrentó al balear y en todas acabó perdiendo. Por eso Nadal opinó que “David merece más que nadie este torneo y ojalá algún día pueda ganarlo”. Aunque también recordó que Ferrer ha levantado ya tres títulos esta temporada (Auckland, Buenos Aires y Acapulco) y que tiene que estar orgulloso de lo que está consiguiendo.
Nadal se marchó encantado con este nuevo Godó y satisfecho por cómo ha empezado la temporada en tierra: “Cuando ganas dos torneos importantísimos como Montecarlo y Barcelona sin perder ningún set, sólo puede ser por una razón: que tu tenis está respondiendo”.
Ahora, el calendario dará una semana de descanso que permitirá a Nadal preparar con calma la segunda mitad de la temporada de tierra: Madrid, Roma y Roland Garros. Respecto al Master 1.000 madrileño, Nadal volvió a criticar que Ion Tiriac, propietario del torneo, haya decidido que se juegue en tierra pintada de azul y no sobre arcilla roja, como es habitual. “He hablado con Novak Djokovic y Andy Murray y muy contentos tampoco están. Ya he dicho que no creo que sea la decisión más acertada, sobre todo, ponerla en mitad de la temporada de tierra”, destacó.