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En momentos en que la red hospitalaria de la ciudad se encuentra sumida en una profunda crisis económica, que ya han reconocido las autoridades distritales, en algunos centros médicos se celebran contratos millonarios para comprar dulces, ambientar musicalmente y festejar los días del conductor y la secretaria. El hecho es calificado de “escandaloso” por el concejal del Partido Verde Edward Arias, quien realizó una minuciosa investigación en los 22 hospitales públicos con los que cuenta Bogotá.
Este diario conoció el informe que el cabildante dará a conocer en un debate de control político, aún sin agendar en la corporación, en el cual se detallan los gastos —en su concepto “no justificados”— en los que han incurrido los hospitales Meissen, Simón Bolívar y Tunal (ver infografía).
Meissen, por ejemplo, gastó en diciembre del año pasado $54 millones en adquisición de bonos navideños. Asimismo, El Tunal invirtió más de $10 millones en la compra de unos ponqués. “Todo esto mientras la red hospitalaria carece de los $80.000 millones necesarios para garantizar la prestación de todos sus servicios el último trimestre de 2010”, asegura Arias.
La investigación hace una radiografía completa de la situación económica de los hospitales con información suministrada por la misma administración. En ella se evidencia que estas instituciones requieren de $173.487 millones (recursos adicionales a los que ya les aprobó la Secretaría de Hacienda) para funcionar en 2011. También, que las EPS (Empresas Prestadoras de Salud) deben cerca de $700.000 millones a los hospitales públicos del Distrito.
En este punto, el concejal Antonio Sanguino, también del Partido Verde, critica que entre los morosos aparezca Salud Total, la empresa que la Secretaría de Salud anunció como socia de la ciudad en la creación de su propia EPS. “Es un contrasentido”, señaló.
En respuesta, el secretario de Salud, Héctor Zambrano, le dijo a El Espectador que “no se puede llamar derroche a darle un regalo de $50 mil a cada uno de los hijos de los funcionarios del Meissen”. Y añadió: “La crisis del sector es un problema estructural, que en este momento tocó fondo y por eso se está discutiendo en el Congreso. Creo que buscan la calentura en las sabanas”.
Respecto a la deuda de las EPS, afirmó que este año se han recuperado $80.000 millones por ese concepto. Y que se están gestionando $25.000 millones para que los centros médicos que requieren recursos terminen bien 2010. “Ellos se comprometieron a minimizar gastos de funcionamiento y a optimizar el recurso humano existente. No cerraremos ningún servicio”.