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A diferencia de las anteriores, esta decisión no tardó demasiado. Al menos no tanto. La Federación Colombiana de Fútbol confirmó ayer, mediante un comunicado, que había llegado a un arreglo verbal con José Pekerman, para que el argentino se haga cargo de la selección nacional. La misión es clara: enderezar el rumbo y llevar a la tricolor al Mundial de Brasil 2014.
Luego de la negativa de Gerardo Martino, Pekerman apareció como la opción más viable y cercana. El nombre del entrenador estaba en la baraja, incluso, en algún punto de las negociaciones con el rosarino, cuando ya se daba por descontado que era poco probable que El Tata aceptara.
“En los próximos días”, afirmó la Colfútbol en el comunicado, “se espera la firma definitiva del contrato que lo unirá al conjunto nacional que actualmente disputa la eliminatoria sudamericana a la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014”, en la que Colombia ocupa el sexto lugar, con cuatro puntos. También se espera que el entrenador, que llegó a un acuerdo hasta 2014, sea presentado en Bogotá la semana entrante y que debute, en un juego amisto, ante México el 29 de febrero..
De raíces ucranianas
Nacido en Villa Domínguez, en la provincia de Entre Ríos, Pekerman es nieto de abuelos ucranianos, un reflejo de los numerosos inmigrantes que se afincaron allí, en la Mesopotamia argentina, a finales del siglo XIX. Sin embargo, el hijo menor de Óscar —un obrero ferroviario— y Raquel no tiene demasiados recuerdos de aquella infancia. Más allá de su nacimiento, el 3 de septiembre de 1949, el hombre pausado, de gesto adusto, ancló sus primeros recuerdos en Ibicuy, al sur de esa misma provincia, donde vendía helados junto a su hermano Luis.
No obstante, al pequeño José le quedaba un traslado más, esta vez definitivo, pues su familia decidió radicarse en Buenos Aires y allí, además de hacer algunos oficios (mesero en la pizzería de su padre, ayudante de cocina), descubrió el fútbol. Fue en las divisiones menores de Argentinos Juniors, equipo con el que debutaría el 12 de julio de 1970.
El trasegar en el oficio lo llevaría a Colombia, donde jugaría con el Independiente Medellín 101 partidos y convertiría 15 goles. En la capital antioqueña nació su primera hija, Vanessa. Y todo parecía andar bien hasta que una lesión en la rodilla acabó con su carrera deportiva, apenas a los 28 años.
Regresó a Argentina, compró un taxi y recorrió las calles de Buenos Aires para ganarse la vida. Llevando y trayendo pasajeros, amasaba el sueño de dirigir. Se sumaría entonces a Ricardo Trigilli, por entonces en Estudiantes de Caseros, y con él pasaría a Chacarita y luego a Argentinos. Y aunque Trigilli salió, Pekerman se mantuvo y asumió las divisiones menores. Y una gran carrera comenzaba entonces.
El éxito en juveniles
Un año más tarde, en Qatar, ganó un Mundial de la categoría juvenil para Argentina, luego de una sequía de 12 años, con una generación notable: Juan Pablo Sorín, Walter Coyette y Ariel Ibagaza. Dos años después, se llevó el Sudamericano y también el torneo orbital con una brillante camada de jugadores: Esteban Cambiasso, Juan Román Riquelme, Lionel Scaloni y Pablo Zabaleta. Y aunque en 1999, en la cita de Nigeria, no pudo revalidar el título, volvería al trono mundial juvenil en 2001, en Argentina, llevándose la copa con una actuación demoledora y unos nombres que sobresalían: Pablo Aimar, Javier Saviola.
Su próximo gran reto sería la selección mayor, con la que haría una brillante eliminatoria y llegaría a los cuartos de final del Mundial de Alemania. Aunque Grondona intentó persuadirlo para que continuara en el cargo, Pekerman decidió que un ciclo había terminado. Entonces dirigió a Toluca y a Tigres, en México, hasta que decidió tomarse un tiempo de descanso. Y se cansó de rechazar ofertas.
Hasta ayer, cuando fue seducido por el proyecto colombiano y la ilusión de volver a la máxima cita del balompié mundial después de 16 años. Aunque hay temas por resolver (como el manejo de las categorías juveniles, pues la Colfútbol se adelantó, sin tener un técnico en propiedad, a nombrar los estrategas de las divisiones menores), el argentino tiene claro que, de cumplir el objetivo, podría quedar en la historia de un país.
Hace 32 años, un 5 de enero de 1980, Carlos Bilardo asumía la misión de llevar la tricolor al Mundial de 1982. No lo logró. Pekerman, el sexto técnico de esa orilla del Río de la Plata que se hace cargo del equipo nacional, buscará torcer la coincidencia.
Pekerman , un viejo conocido del DIM
José Pekerman debutó en Argentinos Juniors, el 12 de julio de 1970, en la goleada 4-0 que San Lorenzo le propinó a su equipo. Su primer gol fue el 27 de junio de 1971, frente a Platense. En total, disputó 133 partidos en Primera División, marcando 12 goles.
Entre 1975 y 1978 el argentino jugó en el Deportivo Independiente Medellín, ciudad en la que nació su primera hija, Vanessa. Con el cuadro de la montaña, Pekerman jugó 101 partidos y convirtió 12 goles. Una lesión de rodilla acabaría con su carrera, a los 28 años.