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Siempre le hemos tenido miedo al vino.
Nos pasan la carta con la lista de vinos y una de las frases usuales es comenzar por disculparnos por no ser expertos, pero sí vemos al francés común y corriente, que aunque ha nacido con una uva en la boca, no le ponen mucha tiza a la hora de almorzar con un vino de los llamados de mesa u otros del sitio aconsejado por el patrón del establecimiento. Nadie está diciendo que no se aprecie un magnífico vino, pero sí que el gusto personal es más que suficiente.
Pensemos lo siguiente: El vino no surgió para atender los deseos de una clase elite, por el contrario fue en muchos casos el sustituto del agua, como en las largas travesías de los navegantes en busca de nuevos mundos. El agua era poco fiable y podía dar lugar a esparcir enfermedades serias. Los ciudadanos, pobres y ricos, en tierra firme también dependían de esta bebida. Su historia tiene muchas historias, en algunas de ellas son las circunstancias las que ayudaron a crear caldos de gran prestigio en la actualidad.
El día estaba un poco gris. Esta parte del sudoeste de Francia que tiene el Océano Atlántico en sus costas no es necesariamente bendita por el sol, especialmente cuando comienza el otoño, pero Burdeos y sus zonas aledañas, llenas de viñedos –120.000 hectáreas en esta región-, nos dan la oportunidad de probar algunos vinos de extraordinaria calidad.
Nos recibió Claudia, una española que nos dio un tour por La Dominique, uno de los viñedos propiedad de Clément Fayat, dueño también de una de las empresas constructoras más grandes de este país.
Por lo menos yo tengo la visión de grandes barriles donde se guarda esta preciada bebida por años hasta que envejece y su valor llega a ser inaccesible para mucho bolsillo. Y si vamos a lo histórico, nos imaginamos en otras épocas a los trabajadores que tras la vendimia a pie descalzo se encargaban de pisar la uva para irla preparando para su añejamiento.
El proceso no ha cambiado a lo largo de los siglos: la uva se coge a mano, se le quitan los tallos de los racimos, se prensa para obtener el mosto y se deja fermentar. Lo que sí es diferente es la tecnología para producir un vino de gran calidad –ver YouTube-.
Una ley imperante es que está prohibido regar los viñedos en caso de falta de lluvia. La razón es que el clima tiene que ser igual para todos. Si la uva recibe poca agua afectará la cosecha, en este caso de toda la región.
Comentarios simples
Si usted no es un experto, use su sentido común y su paladar. No se las vaya a tirar de sabio salvo que sea un “sommelier”.
No olvidar que la mayoría de los vinos son una mezcla de diferentes variedades de uvas: Merlot, Cabernet sauvignon, Cabernet franc, etc. En esta región de Burdeos es necesario que el “ensamble“, o sea la mezcla, venga con dos o tres clases de uvas. También existen, aunque muy poco, las producciones monovarietales, o sea los vinos que se elaboran sólo con una clase de uva.
En España hay una uva llamada Tempranillo. Si por casualidad le ofrecen una copa o botella con este tipo de uva no vaya a decir que prefiere un vino de más edad. Esta es una metida de pata bastante común.
En ciertos restaurantes le ofrecen el corcho. Ojo, no es para que lo huela, sino para demostrarle que está seco y no se ha colado oxígeno en la botella.
El tema que los vinos blancos solo van con pescado o quesos está mandado a recoger. No le dé temor pedir su copa de vino tinto con un buen pescado. Confíe en su paladar. Es cierto que el blanco va mejor con ciertas clases de pescado.
Algo básico en la producción de vinos tintos, son las barricas donde se guardan para su añejamiento. Se prefiere las hechas de roble francés, pero también las hay de roble americano.
Sobre el añejamiento no olvidar que los vinos blancos se deben consumir como mucho uno o dos años después de producidos –puede haber excepciones-. Por otro lado los tintos mejoran con la edad, sobre todo si pasan por barrica. En España se clasifican como “Crianza” si estuvieron en madera entre 6 y 12 meses (este tiempo varía según la denominación de origen) y “Reserva” si pasó por lo menos 12 meses. Para considerarse “Gran Reserva” deben haber envejecido por lo menos 18 meses en barrica.
Comercialmente Francia es muy agresiva en la venta de sus vinos. Los divide en aquellos que se producen en una región específica, que puede ser una cooperativa para su venta y tiene el sello de apelación controlada y aquellos embotellados en castillo. O sea un viñedo de gran nombre con su castillo respectivo, por ejemplo Chateau Lafite-Rothschild, perteneciente a la familia Rothschild es uno de los principales productores de alta calidad.
Hablando de un tema afín pero no igual, la cultura del vino tiene sus limitantes ya que muchos países no productores se ven en la necesidad de pagar precios altos por el producto importado; sin embargo, Holanda ha desarrollado una cultura de vino que se nota cuando nos sentamos en un café o terraza ya que la mayoría de los asistentes están tomándose una copa de blanco o rojo. Buena parte es el resultado de la parte comercial. En los Países Bajos se consiguen toda clase de vinos del mundo a un precio muy accesible y para cualquier nivel económico.
El You Tube que hice es una buena y corta ilustración de lo que he mencionado.
Que tenga un domingo amable.