Publicidad

Nos sigue haciendo falta…

Hoy hace 25 años, a la salida de su jornada de trabajo y en frente de las antiguas instalaciones de este diario, Guillermo Cano Isaza, el insigne director de El Espectador, fue asesinado por sicarios al servicio del narcotráfico.

16 de diciembre de 2011 – 06:00 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

No había sino que conocer lo que escribía en su ‘Libreta de Apuntes’, en los editoriales, en las investigaciones periodísticas que lideraba (todos premonitorios sobre la emergencia del poder corruptor y sangriento del narcotráfico), para saber que la orden la había dado Pablo Escobar Gaviria con sus aliados del infame cartel de Medellín. Por ahí anda ahora, incluso, uno de sus sicarios, muy mediático él, contando cual prodigiosa hazaña cuál fue el titular que rebosó la copa de sus jefes para ordenar de inmediato su asesinato.

En 25 años, sin embargo, la justicia colombiana no fue nunca capaz de desarrollar el caso y encontrar a los culpables, salvo por una tardía condena al pagador de los sicarios cuando ya el gran capo había sido abatido. Y ello debido no solamente al poder corruptor del narcotráfico tan penetrado en nuestra justicia, sino también a la mucha sangre que corría cada vez que alguien se atrevía a tirar de los hilos que se iban asomando en la investigación. El abogado de El Espectador, Héctor Giraldo, que con valentía y compromiso impulsó la investigación, fue asesinado en 1989. La jueza Consuelo Sánchez, que acusó a Escobar y se atrevió a seguir la pista del dinero, debió escapar al exilio. El magistrado Carlos Valencia, quien confirmó la medida, fue asesinado. La jueza que ratificó la decisión, Myriam Rocío Vélez, asesinada también…

A mediados del año pasado, tras más de dos décadas de inoperancia, la Fiscalía tomó la decisión de declarar el asesinato como un caso de lesa humanidad, al considerar que en realidad hubo un plan sistemático y generalizado del narcotráfico para eliminar las opiniones contrarias a sus intereses. Desde entonces, sin embargo, poco o nada ha cambiado en el camino de la impunidad. Aquellos hilos que los valientes sacrificados por este caso dejaron a la vista no han sido jalados y esta semana nos enteramos que la única línea que se sigue es buscar el testimonio de un narcotraficante extraditado a ver qué sabe del caso. Las esperanzas de que la justicia avance lo que no pudo —o, en muchos momentos, no quiso— durante 25 años son escasas.

Pero sabemos que el manto de impunidad en este país no cobija exclusivamente al asesinato de Guillermo Cano. Por eso hoy, al cumplirse 25 años de su infame asesinato, se nos antoja más importante preservar el legado invaluable que al periodismo y a la decencia de este país deja su memoria. ¿Conocen los jóvenes colombianos ese legado? ¿Saben que por un día el país no tuvo periódicos, ni noticias en radio ni en televisión, como protesta por el silenciamiento que significaba el asesinato de Guillermo Cano? ¿Valoran los nuevos periodistas ese compromiso con la verdad por encima de cualquier retribución económica o protagónica? Iniciativas como la Cátedra Guillermo Cano o el Premio Unesco a la Libertad de Prensa que lleva su nombre, ciertamente sirven al propósito de mantener vivo ese espíritu de compromiso con la verdad y con “una sociedad más igualitaria, más justa, más honesta y más próspera”, como él mismo lo escribiera. Sin embargo, su ejemplo debería transmitirse masivamente si quisiéramos que ese país que él soñó pudiera hacerse realidad algún día.

Desde estas páginas, nuestro aporte a que ello sea así ha consistido y seguirá consistiendo en preservar, proteger e intentar día a día estar a la altura de su legado de periodismo ético, transparente e independiente de todos los poderes. Nos sigue haciendo mucha falta ‘Don Guiller’, pero la luz de su ejemplo continúa siendo nuestro norte.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido