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El concejal Antonio Sanguino hizo nuevas denuncias con respecto al arrendamiento de un edificio, ubicado en la calle 79 con carrera 16, en donde actualmente funcionan las oficinas de la Contraloría de Bogotá.
El Cabildante dijo que el contralor de Bogotá, Miguel Ángel Moralesrussi, desde el año 2009 gastó $55 miilones en adecuaciones para el edificio Amalfi.
Sanguino cuestiona el hecho que el ente de control haya justificado el valor del arrendamiento acordado con la Fundación Médico Preventiva para el Bienestar Social diciendo que estos asumirían todos los gastos de adecuaciones del edificio (450 puestos de trabajo, amoblado y acondicionado con cableado, pisos con alfombra, cortinas, techos y luminarias).
"He constatado que en el año 2009 la Contraloría celebró los contratos 051/2009 para diseños arquitectónicos del edificio Amalfi por $11 millones; el contrato 056/2009 para compra de divisiones de oficinas por $21.835.800 y el contrato 082/2009 para compra e instalación de 245 metros cuadrados de cortinas por $22.300.000", aseguró Sanguino.
El Concejal señaló que el Contralor se guió por el avalúo catastral hecho por Asolonjas, empresa privada y la cual determinó que el metro cuadrado costaba $55 mil pesos, precio superior al fijado por el Observatorio Inmobiliario Catastral, que aseguro que costaba entre $9.300 y $22 mil.
"Llama la atención que la Contraloría acudiera a una entidad privada como Asolonjas y no hubiese consultado a la entidad oficial que se ocupa de dichos asuntos. El avalúo de Asolonjas estableció que por las condiciones del edificio y la zona, los precios de mercado oscilaban entre $45 mil y $55 mil pesos por m2 y por ello, entre otras razones se procedió a pactar $50 mil por m2. Sin embargo, la Unidad de Catastro del Distrito ha certificado que para el año 2010 el valor comercial del metro cuadrado para oficinas ubicadas en la zona Lago Gaitán y en condiciones similares al edifico Amalfi oscilan entre $9.300 y $25.000", concluyó.