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No es la primera vez que Álvaro Montoya Flórez asume la defensa en un caso polémico y mediático. Fue el abogado de los ex congresistas Yidis Medina y Luis Alfonso Hoyos, entre otros personajes reconocidos. Su empresa ahora es tratar de demostrar la inocencia del contralor distrital, Miguel Ángel Moralesrussi, envuelto en el escándalo del supuesto cartel de las contrataciones en la capital e investigado preliminarmente por la Procuraduría y la Fiscalía. Para ello, el jurista conformó un grupo de investigaciones que buscará todas las pruebas posibles en ese sentido. En entrevista con El Espectador, Montoya asegura que Alejandro Botero, el ex subcontratista que prendió el ventilador, es un “mitómano”. Asimismo, no descarta que aparezcan más grabaciones y que el Contralor renuncie. Sugiere que el representante Germán Olano miente y cuenta cómo se prepara ante un posible juicio.
¿Cuál va a ser el argumento fuerte de la defensa?
Nos encontramos frente a un casete, una grabación, que en gracia de discusión admitamos que es auténtica y que los personajes existen, pero cuyo contenido no se comparte. Lo considero difamante, tiene un alcance perverso. Yo puedo certificar la honestidad del señor Contralor. A él le criticaron que, antes de que yo asumiera la defensa, hubiese salido muy vehemente y ofuscado a defenderse en público. Eso es cierto. Yo creo que no fue bueno. Pero fue la reacción consecuente con el impacto del factor sorpresa.
¿Qué interés tendría Germán Olano en autoincriminarse?
A mí se me enseñó desde mis primeros años de Derecho que las personas mienten por las siguientes razones: porque se quieren beneficiar, porque quieren perjudicar a alguien o por ambas cosas.
¿Ustedes ya revisaron la autenticidad de la grabación?
Atérrese que es tal el grado de confianza y el repudio a esa grabación que yo la doy por auténtica.
¿La defensa del Contralor se ha comunicado con Olano para que explique por qué lo mencionó?
Tanto ante la Fiscalía, como ante la Procuraduría, el señor Olano sabrá explicar semejante cosa que se le atribuye. El Contralor, también, sabrá explicar su inocencia. En su momento habrá que llamar al señor Olano en condición de testigo dentro del nuevo sistema penal acusatorio.
Por ahora enfrentan dos procesos: Fiscalía y Procuraduría…
La Fiscalía tengo entendido que tuvo noticia de todo esto por los medios. La Procuraduría sí va un paso adelante en lo que es lo suyo. Se nos dijo que hay una indagación preliminar.
¿Y cómo van con el proceso en el Partido Liberal, al que pertenece el Contralor?
Se acreditaron unas pruebas que se habían ofrecido y creo que eso tiene su dinámica. Escucharán a todos, cada quien responderá por lo suyo.
Alejandro Botero dice que hace dos meses denunció con papeles esta supuesta mafia de la contratación ante la Contraloría y que el Contralor no hizo nada. ¿Cómo van a explicar eso?
A Botero se le denunció por injuria y calumnia ante la Fiscalía.
Pero Botero asegura que él nunca mencionó al Contralor en sus revelaciones…
Él ha dicho en varios escenarios que escuchó el nombre del Contralor. He ahí el problema con Alejandro Botero, y es que dependiendo del escenario en el que ha tenido que declarar bajo juramento, ha dado unos tumbos. Yo he dicho que ese señor usa para cada escenario una versión fabuladora que raya mucho en la mitomanía. Si la declaración del señor Botero se deja suelta por ahí, hace estragos. Esa es una declaración que los operadores judiciales van a tener que mirar con mucho cuidado, porque hasta donde entiendo, va del sí al no sin ningún escrúpulo.
Le insisto: ¿por qué, supuestamente, el Contralor no atendió la denuncia de Botero?
Cuando a uno se le pone en conocimiento un hecho supuestamente criminal, salir a hablar sin documentarse, sin tener apoyo, pues resulta muy aventurado.
¿Cree que vienen más grabaciones?
Todo es posible. Pensaría que en lo que importa y se relaciona con el Contralor eso es lo que hay. Pero usted y yo sabemos por experiencia que nadie puede garantizar absolutamente nada, por lo que habrá que trabajar el día a día.
Antes de que el escándalo estallara, el Contralor había anunciado que tenía una investigación sobre unos contratistas, ¿qué pasó con eso?
Con ocasión de esto, él sintió que tenía que tener máxima prudencia. Pero sí hay una investigación que él radicó frente al Procurador.
El Contralor dijo en entrevista con este diario que lo de Botero y los contratistas era una pelea entre compadres que se habían quedado mal unos a otros, ¿mantiene esa posición?
La posición es ser más prudente. Pienso que hay un tema central y es sacar avante su inocencia y que no se afecte la institucionalidad de la Contraloría. Él constituyó su defensa y yo me he dado a la tarea de conformar un grupo para investigar el origen del tema y cada cosa que pueda convenir.
¿Él va a retirarse del cargo?
Ya él constituyó su defensa y no va a salirse. De pronto más adelante. Depende de las circunstancias, pero en este momento no amerita renunciar ni licenciarse.
Por lo que le entiendo, no lo descarta…
Pienso que uno en estos escenarios nunca debe decir no radicalmente a nada.
¿Qué ha encontrado el grupo de investigaciones que armó para indagar?
Voy a tener que acudir a peritos para determinar autenticidad de pruebas. Tengo que prepararme con auxiliares contables para que establezcan dónde hay inconsistencias, si las hay. Tratar de presentarme en juicio con la mayor documentación posible.
¿Hasta dónde cree que va a llegar todo este escándalo?
Es la pregunta que compartimos todos. Sabemos dónde empieza esto, pero no cuándo termina.