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En un desgarrador testimonio, la exalcaldesa del municipio de Segovia, Rita Ivonne Tobón, narró de manera detallada cómo se realizó la matanza en la que los paramilitares asesinaron a 42 personas en la noche del 11 de noviembre de 1988 en el municipio antioqueño, en la conocida Masacre de Segovia.
La mujer, quien se encuentra exiliada en Suiza, narró como en días anteriores a la masacre, empezaron a recibir amenazas y alarmas sobre la pronta llegada de un grupo de paramilitares al lugar con el fin de asesinar a las personas que tenían vínculos con el partido político de izquierda, Unión Patriótica (UP).
Parte de estas amenazas, eran los panfletos que se empezaron a “regar” por todo el pueblo, en los cuales un grupo de autodenominado Muerte a Revolucionarios del Nordeste (MRN) instigaba “con nombre propio” a cada uno de los militantes de la UP.
La testigo le narró a los magistrados de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia que pese a los llamados de auxilio y las alarmas que le presentó al Gobierno sobre esta amenaza nunca recibió ninguna respuesta.
“El Gobernador (Antonio Roldán Betancur) no me quiso pasar al teléfono, habían amenazas claras, pero nunca tuvimos ningún apoyo, se nos negaron todos nuestros derechos. Nadie quiso escucharnos”, precisó la testigo.
Según la exalcaldesa, quien se salvó de morir en dicha masacre “de milagro”, la masacre fue acordada por el excongresista César Pérez García quien convenció al jefe paramilitar Fidel Castaño Gil para la ejecución de las personas que eran simpatizantes del partido de izquierda con el fin de recuperar “el poder político” del Partido Liberal en el nordeste antioqueño, y el cual habían perdido con la Unión Patriótica.
En este sentido indicó “que el ideólogo” del movimiento Muerte a Revolucionarios del Nordeste era el expresidente de la Cámara de Representantes. «Era un poder tan absoluto del Partido Liberal que las amenazas se hacían de frente con nombre propio. Ese panfleto sale del directorio liberal como una amenaza y es distribuido en las horas de la noche en Segovia por el teniente Hernando Hernández del Ejercito con algunos nombres de la Policia quienes también pintaron amenazas personales el palacio municipal», aclaró.