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La reducción del horario en el que empieza a regir el recargo nocturno ha sido una de las batallas más extenuantes que han librado los trabajadores colombianos. Comenzó como una promesa de campaña del presidente Juan Manuel Santos en las elecciones presidenciales de 2014, cuando propuso revertir los efectos de la Ley 789 de 2002, que fijó el horario nocturno a partir de las 10 p.m. De manera que el mandatario prometió que el nuevo horario empezaría a las 6 p.m.
Sin embargo, esa promesa no fue lo que se esperaba. Cuando empezó el segundo período de Santos, el ministro del Trabajo de entonces, Luis Eduardo Garzón, retomó el tema en la mesa de concertación entre sindicatos y gremios empresariales. Sin embargo, propuso que el horario comenzara a las 8 p.m. y no a las 10 p.m., como se había prometido. Aunque se tratara de un punto medio, la sugerencia no convenció a ningún sector.
Al final de cuentas, el Gobierno jamás llevó la promesa de Santos al Congreso, sino que algunos senadores y representantes de Cámara presentaron el proyecto de ley 172 de 2015, una iniciativa que no sólo buscaba fijar el horario nocturno desde las 6 p.m., sino que también que se pagara el 100 % del salario diario durante los domingos y festivos (otra promesa de campaña).
En su paso por el Congreso, el proyecto de ley fue perdiendo encanto, y el Gobierno intervino de nuevo. Cuando Clara López fue ministra del Trabajo, propuso que para impulsar la iniciativa se debía fijar el horario desde las 8:00 p.m. Además, la parte del pago del 100 % del salario de los domingos no sobrevivió en Cámara.
Fue así como la iniciativa llegó al tercer debate, en la Comisión Séptima del Senado, proponiendo fijar el horario desde las 8 p.m. Aunque esta era la propuesta conciliadora que hizo en dos ocasiones el Ministerio del Trabajo, en el tercer debate el proyecto de ley recibió una fuerte presión en contra por parte del ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas.
El funcionario advirtió que dejar el horario desde las 8:00 p.m. podría poner en riesgo 70.000 trabajos. Por su parte, los gremios empresariales indicaron que se generaría un aumento promedio mensual de $43.033 por cada trabajador que devenga un salario mínimo y de $58.333 para los que tienen ingresos de más de $1 millón.
Aunque el proyecto de ley sobrevivió al tercer debate, se subió una hora más. De esta manera, la iniciativa pasó este miércoles en la plenaria de Senado y ayer en la conciliación, fijando el horario del recargo nocturno desde las 9:00 p.m. Lo cual no deja de generar polémica en los diferentes sectores, poniendo aún más presión en el último paso que le falta al proyecto de ley: la sanción presidencial.
Aunque el Gobierno ha manifestado que apoya fijar el horario nocturno desde las 9 pm, existe pesimismo dentro de los sindicatos. En especial porque hace un mes el presidente Santos objetó una ley que también era una promesa de campaña: reducir el aporte a salud de los pensionados desde 12% a 4%.
El presidente de la Asociación Nacional de Empresarios (Andi), Bruce Mac Master, explicó: “En mi opinión, se ha cometido un error importante al entender que se ha generado un beneficio para los trabajadores, pero seguramente van a tener un ingreso inferior, porque sencillamente se van a destruir algunos empleos. Estimaciones del Ministerio de Hacienda dicen que se perderán unos 36.000 empleos. Evidentemente es una mala decisión, se afectará la competitividad. La economía es un resultado de ciertas cosas y los datos estadísticos muestran que tenemos resultados que no han sido buenos. La Andi había dicho, según su encuesta, que en abril la producción había decrecido cerca de 0,7 % y que sin refinación la caída era de 1,8 %. Los resultados del DANE son un poco mayores. Evidentemente, las alarmas están prendidas. Tenemos que actuar”.
Para el presidente de la Confederación General del Trabajo (CGT), Julio Roberto Gómez, “aunque no era lo que esperábamos, no desconocemos la importancia de ganar una hora en el recargo nocturno. Se trata de una ganancia para los trabajadores colombianos, por lo que realmente esperamos que el presidente no objete la ley. Aunque nos preocupa que recientemente Santos ha demostrado que va en contra de todo lo social: objetó la ley que les pagaba la pensión a las madres comunitarias y también la reducción de los aportes a salud de los pensionados. El presidente debe recordar sus promesas de campaña”.
Por su parte, el investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario Iván Daniel Jaramillo afirmó que “no creo que Santos, luego de objetar la reducción de aportes a salud de los pensionados, tenga el capital político para no firmar la reducción de tan sólo una hora en el recargo nocturno. El impacto es mínimo; inicialmente se buscaba bajarlo en cuatro horas. El recargo es tan sólo el 35 % y ayudaría a compensar las dificultades de trabajar de noche. Un beneficio que se sentiría especialmente en la hotelería y los restaurantes”.
Así están las cosas. Una vez más, el presidente Juan Manuel Santos deberá tomar la decisión de firmar un proyecto de ley con el que cumpliría parcialmente una promesa de campaña o enfrentar las consecuencias económicas de las que advierten los gremios empresariales. El recargo nocturno a las 9:00 p.m. está a una firma de ser ley.