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Para llegar hasta el Sofitel de Cardales, a 77 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, hay que atravesar la autopista Panamericana. En el medio de una reserva natural se concentra la selección de Colombia, que está enfocada en el desafío mundialista, aquel que soñó desde Francia 98 y que ahora, con Brasil a la vuelta de la esquina, volverá a tenerlo como protagonista. Entonces, Mario Alberto Yepes tenía 21 años y empezaba a dar sus primeros pasos en el Cali, donde vivió su bautismo como campeón. Pasaron tres mundiales y, al borde de cantar los 40, el Mariscal es el capitán del equipo tricolor. Y aquí, en un país que conoce como pocos porque fue bicampeón con River, dejó sus sensaciones ante El Espectador.
Se le ve entero a Yepes, con las ganas de siempre y algunas canas que se asoman en su larga cabellera. A pesar del golpe en la cabeza que sufrió en el partido con Juventus a principios de mayo, producto de un choque con el delantero italiano Simone Padoin, el zaguero central dice que no está preocupado y que tampoco se le cruzó por la cabeza el “fantasma de Falcao”.
¿Cómo está físicamente? En los últimos tiempos ha jugado partidos de mayor exigencia.
Tenía en mis planes cambiar de club en Italia, quería tener mayor continuidad, algo que no podía darme Milan. Por suerte pude jugar varios partidos de la Liga con Atalanta y llego bastante bien, ya que el golpe que sufrí en el último partido no revistió gravedad. Con dos semanas de reposo, ya pude estar a disposición. Me siento bien y espero llegar mejor al Mundial.
¿Cómo fue el reencuentro con sus compañeros en el primer día de la concentración?
Con mucha alegría, porque este es un grupo bastante unido, donde todos nos valoramos, nos respetamos. Después, hay que decir que nos conocemos de hace años, hemos disputado una gran cantidad de partidos juntos. Entonces, con la mirada, con gestos, nos entendemos. No hace falta hablar demasiado.
¿Cuánto valor hay que darles a estos amistosos previos? ¿Senegal puede ser una medida si se tiene en cuenta que sus jugadores poseen características similares a las de Costa de Marfil?
Los partidos amistosos siempre sirven, porque van a ser fundamentales para tratar de acomodarnos al esquema que pretende Pékerman. Tenemos que buscar aprovecharlos al máximo. Hablo en el sentido de pulir nuestro trabajo, de corregir situaciones en el campo, de saber nosotros mismos cómo estamos. Después, claro, llega el Mundial y en un torneo corto es importante el primer partido.
¿Y cómo se maneja la ansiedad?
Hay que estar tranquilos, saber que tenemos tres partidos importantes y que para superarlos, no tenemos que desesperarnos. Obviamente, a medida que se acerca la hora de viajar a Brasil, crece el entusiasmo. Pero hay que serenarse, estar concentrados y disfrutar esta experiencia.
¿Qué análisis hace del grupo?, ¿cuál es el adversario más complicado?
Todos los rivales son fuertes, no podemos subestimar a ninguno. Este es un grupo complicado. Los cuatro equipos vienen con expectativas, con ganas de poder llegar lo más lejos posible.
Hay 23 lugares y aquí llegaron 27. Cuatro de ellos se quedarán abajo del avión. ¿Cómo se maneja esta situación?
Hay ansiedad en los jugadores y, seguramente, habrá tristeza cuando se sepa la lista definitiva. Esta es una gran familia, así que sufriremos todos por aquellos jugadores que no vayan al Mundial. Pero ellos y todos nosotros tenemos que saber que la clasificación se logró por el esfuerzo colectivo.
¿Cómo ve a Falcao?
Hay que valorar el esfuerzo que está haciendo Radamel para poder estar con nosotros, para saber si tiene la oportunidad de estar en la lista de 23. Hay que valorarlo. Y no tenemos que hacerlo sólo los jugadores; también, todos en Colombia. Será el cuerpo médico el que tome la mejor decisión y cualquiera sea el resultado, nosotros, sus amigos, estaremos a su lado para acompañarlo.
¿Cómo vivió el título que consiguió River, donde dejó su huella y en el que fueron campeones tres de sus compatriotas?
Estoy contento. En River hay mucha gente que conozco y que aún sigue trabajando. Tengo amigos. Y es una alegría extra que hayan sido campeones tres colombianos.
¿Qué opina de Álvarez Balanta?, ¿es su sucesor?
Es un muchacho humilde, sencillo, y estamos contentos de que esté acá. Ojalá se quede por muchos años en la selección.