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La vida estudiantil desde la primaria hasta la universidad permite vivir experiencias en las cuales el alumno puede presentar problemas de aprendizaje como: falta de atención o baja comprensión de las materias, y puede desencadenar en decepciones académicas.
Estos fracasos, se producen por bajos niveles económicos, deserción, falta de integración con los compañeros y problemas intrafamiliares. Los signos de alerta son claros: depresión, bajo rendimiento académico, falta de interés por un proyecto de vida y desánimo en general.
Cuando se presentan estas actitudes, se debe dialogar con el niño o adolescente e indagar por la situación “identificar cuál es el problema, verificar que no exista violencia o rechazo en la academia o fallas de salud, y acudir a los profesores y trabajar en las dificultades”, indica la psicóloga Andrea Cortez.
Es importante crear acuerdos para recuperar las asignaturas, incentivar al estudiante a identificar sus habilidades y nunca reclamar por los errores. “En ocasiones uno como padre se enfatiza en los defectos y nosotros mismos estamos llevando a nuestros hijos al fracaso escolar, por eso es importante exaltar lo bueno”, señala.
Pero si el fracaso escolar ya es un hecho y se perdió un año o un semestre, es importante alejarse de los sentimientos de rabia y reproches, al fin y al cabo un año no se pierde en el último mes de clases, todo ha sido un proceso y sin duda alguna “el estudiante no es el único responsable. La familia, el colegio y la sociedad también juegan un papel importante”.
Para asumir este fracaso la psicóloga Andrea Cortez recomienda:
1- Dialogar con los hijos e identificar el problema
2- Descartar fallas en la salud
3- Establecer acuerdos y reglas para no repetir errores
4- Hacer acompañamiento en los procesos académicos sin importar la edad.
5- Identificar las debilidades y convertirlas en fortalezas
6- Resaltar los éxitos, no todo es un fracaso.
7- Trabajar al máximo sus habilidades y hacerle sentir que tiene un futuro agradable.
8- Hacerle sentir que todos podemos comerte errores pero así mismo aprendemos de ellos.
9- Restringir permisos, para que entienda que ellos también tiene responsabilidad
10- Acompañarlo en su proyecto de vida.
Dennys Andrea Cortez, Representante del Campo de Psicología Educativa del Capítulo Meta y Orinoquía del Colegio Colombiano de Psicólogos. *
¡La tarea es de todos!
Identificar las fortalezas de los estudiantes y trabajar en un proyecto de vida puede evitar el fracaso escolar. En este camino es fundamental el diálogo y el apoyo familiar.
La vida estudiantil desde la primaria hasta la universidad permiten vivir experiencias en las cuales el alumno puede presentar problemas de aprendizaje como: falta de atención o baja comprensión de las materias, y puede desencadenar en decepciones académicas.
Estos fracasos, se producen por bajos niveles económicos, deserción, falta de integración con los compañeros y problemas intrafamiliares. Los signos de alerta son claros: depresión, bajo rendimiento académico, falta de interés por un proyecto de vida y desánimo en general.
Cuando se presentan estas actitudes, se debe dialogar con el niño o adolescente e indagar por la situación “identificar cuál es el problema, verificar que no exista violencia o rechazo en la academia o fallas de salud, y acudir a los profesores y trabajar en las dificultades”, indica la psicóloga Andrea Cortéz.
Es importante crear acuerdos para recuperar las asignaturas, incentivar al estudiante a identificar sus habilidades y nunca reclamar por los errores. “En ocasiones uno como padre se enfatiza en los defectos y nosotros mismos estamos llevando a nuestros hijos al fracaso escolar, por eso es importante exaltar lo bueno”, señala.
Pero si el fracaso escolar ya es un hecho y se perdió un año o un semestre, es importante alejarse de los sentimientos de rabia y reproches, al fin y al cabo un año no se pierde en el último mes de clases, todo ha sido un proceso y sin duda alguna “el estudiante no es el único responsable. La familia, el colegio y la sociedad también juegan un papel importante”.
Para asumir este fracaso la psicóloga Andrea Cortéz nos da algunas indicaciones para acompañar a nuestros hijos en este proceso:
1- Como padres debemos dialogar con nuestros hijos e identificar el problema
2- Descartar fallas en la salud
3- Establecer acuerdos y reglas para no repetir errores
4- Hacer acompañamiento en los procesos académicos sin importar la edad.
5- Identificar las debilidades y convertirlas en fortalezas
6- Resaltar los éxitos, no todo es un fracaso.
7- Trabajar al máximo sus habilidades y hacerle sentir que tiene un futuro agradable.
8- Hacerle sentir que todos podemos comerte errores pero así mismo aprendemos de ellos.
9- Restringir permisos, para que entienda que ellos también tiene responsabilidad
10- Acompañarlo en su proyecto de vida.
Dennys Andrea Cortéz, Representante del Campo de Psicología Educativa del Capítulo Meta y Orinoquía del Colegio Colombiano de Psicólogos. *