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En un crudo relato, Héctor Correa manifestó que durante la toma del Palacio de Justicia en noviembre de 1985 fue llevado por los militares hacia la Casa del Florero, en donde sufrió maltratos físicos y verbales pues fue señalado como “un sospechoso”.
Según Correa, quien para la época de los hechos era citador de sala constitucional de la Corte Suprema de Justicia, fue trasladado al segundo piso de la histórica casa ubicada a pocos pasos del Palacio de Justicia por los militares.
En ese momento, vio a la guerrillera Irma Franco, hoy desaparecida, en uno de los cuartos de la casa acompañada de un grupo de militares que la torturaban.
Igualmente se dio cuenta que había otro hombre amarrado en el lugar. “A esa persona la llamaban ‘el Negro’ tenía traje de camuflado y parecía extranjero”, precisó el testigo ante el juez 55 penal del circuito de Bogotá.
Correa respondió a las preguntas de la Fiscalía que identificó a ese hombre que lo había visto en el interior del Palacio de Justicia en el desarrollo de la toma guerrillera, con un fusil y corriendo por los pasillos.
El testigo salió pocas horas después del Palacio de Justicia, puesto que se comprobó que sí trabajaba en la Corte, sin embargo antes de retirarse del recinto los militares le dijeron que “recuerde que aquí no pasó nada, y si usted lo olvida su familia lo va a recordar», relató Correa.
Ante estos hechos, el testigo prefirió guardar silencio por más de 25 años, hasta que fue llamado como testigo en el proceso que se adelanta contra el excomandante del B-2 coronel (r) Edilberto Sánchez Rubiano, quien era el militar encargado del manejo de los rehenes que eran trasladados a la Casa del Florero.
Para Jorge Molano, quien defiende los intereses de los desaparecidos del Palacio de Justicia, en el relató de Correa se hace explicita la existencia de otro desaparecido en el marco del llamado Holocausto del Palacio de Justicia, “quien habría salido con vida de la edificación, fue retenido por los militares y desaparecido posteriormente”.
“Ya son 11 los desaparecidos, probablemente dos personas tratadas como especiales en el segundo piso de la Casa del Floreo, y hasta el momento no se sabe nada de su paradero, hecho que debe ser investigado por la Fiscalía”, precisó Molano.
Por este hecho solicitó que se investigue además a militares procesados por las desapariciones del Palacio de Justicia, entre estos el coronel (r) Luis Alfonso Plazas Vega.