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La alarma la dieron los uniformados de Suecia, según relató el primer ministro Stefan Löfven, cuando sus radares comenzaron a registrar una actividad submarina «extranjera» en el archipiélago de Estocolmo. El ministerio de Defensa recibió un reporte que daba cuenta de dos registros el viernes y uno el domingo de la semana pasada. El sábado, los servicios secretos rusos interceptaron nuevamente frecuencias de radio entre las costas de Estocolmo y el enclave ruso de Kaliningrado, donde tiene su base una gran parte de la flota rusa del Báltico.
«Una operación de inteligencia está en curso», indicó Löfven. Pero aclaró: «No es una caza al submarino, pues no sabemos exactamente de qué se trata», añadió.
Sin embargo, una fuente del ministerio ruso de Defensa, citada por la agencia Interfax, le recomendó a Estocolmo pedir «informaciones al mando de las fuerzas navales de Holanda”. “Es un submarino de propulsión diésel-eléctrica holandés Bruinvis que la semana pasada efectuaba ejercicios, incluidos regresos de emergencia a la superficie, muy cerca de Estocolmo», afirmaron los rusos.
Pero inmediatamente el ministerio de Defensa holandés negó tener relación con el hecho y aclaró que las maniobras conjuntas con Suecia y otros navíos se terminaron hace una semana.
«El submarino holandés ‘Bruinvis’ no está involucrado y nosotros no estamos implicados en las operaciones de búsqueda lanzadas por las fuerzas armadas suecas», declaró a la AFP la portavoz holandesa de Defensa, Marnoes Visser, quien precisó que el aparato holandés recaló el fin de semana en Tallin.
Las primeras informaciones publicadas por la prensa sueca reportaron, por otra parte, que las fuerzas armadas buscaban un submarino ruso averiado frente a Estocolmo, versión que Rusia también desmintió. El contraalmirante sueco Anders Grendstad aseguró que «no hay ninguna situación irregular, y aún menos accidentes que impliquen navíos rusos».
Para resolver el misterio, el ejército sueco inició el sábado una operación militar de envergadura con más de 200 hombres, barcos furtivos, dragaminas y helicópteros en una zona del mar Báltico. Hasta ahora no se ha reportado ningún hallazgo.