
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Luego de recorrer varios países del mundo, la profesora del Departamento de Inglés de la Universidad de Missouri, Karen Piper, evidenció en su más reciente libro ‘The Price of Thirst, global wáter inequality and the coming chaos’ publicado por la editorial de la Universidad de Minnesota, la forma en que las fuentes de agua están siendo controladas por compañías transnacionales que han generado una gran exclusión en el acceso para las personas más pobres en el mundo. En entrevista con El Espectador la experta habló de la privatización del agua en América Latina y de los principales impulsores de las concesiones del líquido a compañías privadas.
– En su libro usted dice que el origen de la privatización del agua se dio con el proceso de colonización que muchos países vivieron durante la mayor parte del siglo XX. Explíquenos un poco más ello…
Uno de los efectos del colonialismo europeo fue el desplazamiento de los nativos, lejos de sus recursos acuáticos. Otro de sus efectos fue la separación de la tierra y su transferencia como derecho. Los colonizadores tendían a su vez a levantar fortalezas urbanas desviando los ríos. Todo el paisaje cambió dando esta nueva forma de distribución desigual del agua. Existe un dicho popular que dice, ‘el agua corre en contra del poder y el dinero’.
Por ejemplo, en los Estados Unidos en el siglo XIX sólo existían compañías privadas que distribuían el agua. Pero esas compañías crearon tantos problemas en términos de brotes de cólera, y otras enfermedades que eventualmente el agua paso a ser regulada por el gobierno. Aun así las corporaciones de agua modernas recuperaron el control con soportes desde el Banco Mundial.
– ¿Por qué durante las últimas décadas los Estados han privatizado sus recursos hídricos?
Una de las razones es que estos países han sido forzados por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional a privatizar sus recursos hídricos. Por ejemplo, en Bolivia, Argentina y en otros países de Latinoamérica han privatizado sus fuentes de agua como condición de recibir préstamos. A su vez dichas corporaciones multinacionales, con base en Europa, han comprendido que pueden conseguir grandes recursos al controlar las fuentes de agua. Muchos de los contratos de agua, los manejan compañías con sedes en los países europeos.
– Usted ya abordo este tema, pero quisiera profundizar un poco. ¿Qué está sucediendo con las fuentes de agua en los Estados Unidos?
Allá existe escasez de agua en el suroeste, los recursos acuíferos se están secando. Esto está alcanzando proporciones críticas y ciudades como Las Vegas han estado a punto de quedarse sin agua por completo. Otro problema relacionado con la tenencia y el poder sobre el agua es que desde la década del noventa las multinacionales privadas han sido autorizadas para hacerse cargo de los servicios públicos relacionados con el agua por 30 años, su orientación indica que muchas se van a la quiebra, como sucedió en Detroit.
– ¿Cuéntenos qué está sucediendo con el agua en los países con un fuerte pasado colonial en el continente asiático y africano?
En África el mayor problema es la inequidad en el sistema de aguas, que es el legado del sistema colonial y la era del Apartheid. El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional han profundizado aún más está brecha de desigualdad forzando a los países a privatizar sus recursos acuíferos, lo que ha resultado en que las personas salgan de sus tierras y viajen por largas distancias para conseguir agua. Además de esto, los países de Oriente Medio se están quedando sin agua y también tienen que comprar tierras y el agua de África para cultivar sus alimentos. Esto está ocurriendo en los países más pobres como Etiopía. Las personas están siendo empujadas a abandonar sus tierras a causa de ello.
– ¿Qué está sucediendo en países con tasas demográficas tan descomunales como la India?
Se trata principalmente del fracaso de los sistemas de agua que datan del sistema colonial y del colapso de su vida útil. Debido a esto, se ha producido una epidemia de suicidios de agricultores que es realmente impresionante. Desafortunadamente, el gobierno sigue ampliando estos sistemas de agua construidos con el modelo colonial, además con la ayuda del Banco Mundial. Una vez más, las personas están perdiendo sus tierras y no tienen otra opción que desplazarse a las mega-ciudades a causa de esto. Otra variable importante es la epidemia de envenenamiento por fluoruro, ya que el agua que circula a nivel subterráneo está contaminada, y cuando se bombea, envenena a las personas.
– El agua escasea en el mundo, pero en medio oriente, el suministro parece ser mucho más limitado. ¿Qué descubrió en su investigación sobre lo que está ocurriendo en esta región?
En mi libro, hablo sobre el auge de los movimientos yihadistas en Irak debido a la inminente escasez de agua. Predije que esto pasaría. Hoy, ISIS ha declarado específicamente que uno de sus principales objetivos es recuperar el suministro de agua en Irak y Siria, que han quedado aislados por Turquía. Este último país es muy intransigente al construir enormes represas para cultivar algodón cerca de las fronteras de Irak y Siria y, por tanto cortando las únicas fuentes de agua de estos países, los ríos Tigris y Eufrates. El Banco Mundial ha apoyado el proyecto de Turquía, una enorme represa, llamada GAP, que está alimentando la guerra en el Medio Oriente. Cuando la gente no tiene agua, se siente atraída por los movimientos yihadistas porque el agua es una parte sagrada de la cultura musulmana. Ahora mismo, hay personas que mueren de sed en Irak.
– Es momento de hablar del escenario del sur. ¿Cuáles son las dinámicas de Suramérica?
Mi trabajo se desarrolló principalmente en Chile, aunque también sé acerca a los problemas bien conocidos en Argentina y Bolivia en materia de control corporativo del agua. La resistencia a la privatización del agua es apoyada por el presidente socialista Evo Morales, quien se opone radicalmente a dicha iniciativa de entregar a privados los recursos acuíferos.
Argentina también tuvo una fuerte batalla con Suez sobre el agua y está sufriendo las consecuencias de ir en contra de las decisiones del FMI al cancelar los contratos relacionados con los recursos acuíferos.
Por su parte, Chile eligió el camino contrario al privatizar los recursos acuíferos en la era Pinochet. Los amigos de Pinochet se volvieron ricos a través de este proceso y los granjeros pobres perdieron el acceso al agua. En la actualidad ha surgido un movimiento para revertir el “Código del agua” en Chile, pero se necesita un gran esfuerzo para lograrlo.
En general, América Latina se encuentra en una encrucijada en cuanto al camino que pueden elegir; bien podrían unirse contra la influencia del Fondo Monetario Internacional y la privatización del agua, o bien seguir su juego. La única forma de resistir al FMI es obteniendo la solidaridad de otros países. La privatización del agua es uno de los factores más perjudiciales para los indígenas y las personas pobres. Cuando se privatizan los recursos acuíferos, en la mayoría de los casos los pueblos indígenas que habitan dichas tierras son expulsados de ellas y los más pobres se ven obligados a pagar hasta un 400% adicional del costo del agua.
– Algunos analistas económicos creen que la tendencia general del precio del agua se impondrá sobre el del petróleo, siendo mucho más costosa, sin importar que los dos escaseen. ¿Usted qué opina?
Es una pregunta difícil de responder porque el precio del agua y el petróleo están interrelacionados. Cuando el agua está turbia se requiere mucha más energía para tratarla. La desalinización es extremadamente enérgica e intensiva, por esa causa, el precio podría subir dramáticamente si tenemos que usar de forma continua plantas para convertir el agua en potable. Asimismo cuando el petróleo se vuelve escaso, automáticamente impulsa el precio del agua también hacia el alza.
La gran pregunta es ¿quién controla el agua? Las multinacionales, por supuesto quieren cobrar tanto como les sea posible por el agua. Pero los gobiernos que no basan su funcionamiento en un afán de lucro, tienen mayor capacidad de regular los precios. Recientemente las Naciones Unidas promulgaron una resolución que contempla que cada persona debe tener acceso a agua limpia y apta para consumo humano. Con muchas esperanzas, está resolución de las Naciones Unidas, en un futuro mantendrán los precios sin elevarse.