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La otrora bonanza de precios del petróleo modificó los estándares de eficiencia financiera y administrativa de Ecopetrol.
Hay que evitar que a la frase “patrimonio y esfuerzo de los colombianos” se le añada “para beneficio de unos pocos”. Sobre el desastre financiero de Reficar todavía hay mucho que investigar y no se deben aceptar las propuestas de algunos altos funcionarios públicos en el sentido de minimizar el efecto de los sobrecostos. En el año 2015 empieza a aflorar otro caso de sobrecostos e ineficiencia: la construcción de Bioenergy, planta productora de etanol en el departamento del Meta. La planta de Bioernegy se presupuestó en US$344 millones y la inversión se acerca hoy a los US$750 millones y el retraso a dos años.
Algunos miembros de la junta de Ecopetrol alegan que el diseño societario de las inversiones no les permite hacer el seguimiento de estas empresas, por lo cual no pueden responder por la ejecución de las grandes decisiones. Esto demuestra la importancia de que se diseñe algún mecanismo para que la ciudadanía vigile otra macrodecisión: la venta de Propilco, filial de Ecopetrol.
En el año 2008, Ecopetrol compró Propilco, empresa productora de polipropileno. En el pasado los campos gasíferos de Payoa y Provincia producían “gas petroquímico”, que servía de materia prima para el polipropileno. Los campos se agotaron y la empresa, en ese momento privada, requería materia prima importada, lo que la hacía vulnerable a los precios externos, como efectivamente ocurrió en algunos años posteriores a la compra por Ecopetrol. Esto puede explicar la venta por parte de los privados y la compra por parte de la empresa estatal. El valor pagado fue de US$690 millones. Ecopetrol, ya propietario de la planta, reconoció que era importante que tuviera materia prima nacional.
Una de las primeras modificaciones al presupuesto inicial de Reficar fue acondicionarla a los requerimientos de Propilco. Se invirtieron inicialmente US$200 millones, para producir etileno. La inversión total, siguiendo los parámetros de sobrecostos, bien puede acercarse al doble.
Propilco realizó inversiones para modernizar y ampliar su capacidad. En el año 2009 se expande la planta 1 en 50.000 toneladas/año, y al poco tiempo la unidad 2 se amplía en una capacidad igual.
La dependencia de materia prima importada se pone de manifiesto, por ejemplo, en los regulares resultados financieros de 2013: sólo $28.000 millones de utilidad, casi insignificante comparado con las gigantescas inversiones realizadas. Una razón: sólo el 15% de la materia prima era local.
Reficar podrá abastecer más del 50% de la materia prima requerida por Propilco, mejorando de esta forma su rentabilidad.
Ecopetrol, con el esfuerzo de todos los colombianos, compró una planta cuando era dependiente de materia prima importada, invirtió en forma más que significativa para modernizarla y generarle la materia prima. Ahora, cuando es un buen proyecto, se propone venderla. Parece que sin considerar las cuantiosas inversiones directas e indirectas realizadas para mejorar la rentabilidad.
La función de Ecopetrol no es comprar a buen precio regulares proyectos industriales, invertir en ellos y cuando son buen negocio venderlos. La alarma crece cuando el presidente de Ecopetrol afirma: “Para obtener recursos de entre US$600 y US$900 millones habrá desinversiones de activos no estratégicos y participaciones accionarias, tales como ISA, Propilco y EEB”.