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El 11 de noviembre de 2015 fue una fecha muy difícil para Cilia Flores, la esposa del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
Ese día sus sobrinos Francisco Flores de Freites y Efraín Antonio Campo Flores, quien es ahijado del presidente y se crió en el hogar Maduro Flores, fueron arrestados por la DEA.
La captura se produjo en Haití, en una operación encubierta coordinada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York y los sobrinos fueron acusados por tráfico de 800 kilos de cocaína de Haití a Estados Unidos, valorado en unos 80 millones de dólares. (Ver US v Campo Flores and Flores de Freitas)
Pese a que los sobrinos se declararon inocentes en medio de lagrimas, y que el presidente Maduro declaró que todo era parte de una trampa de Estados Unidos a la Revolución Bolivariana, la evidencia en su contra obligó a Flores y Campo a negociar una salida a este problema. Fue por eso que revelaron que el tesorero de la petrolera estatal era una pieza clave para lavar el dinero que producía el narcotráfico (Ver Familiares de Maduro detenidos involucran a Pdvsa)
El funcionario de Pdvsa apuntado se llama Carlos Erik Malpica Flores, quien es primo de los detenidos y también sobrino de la ‘Primera Combatiente’, como el chavismo llama a la esposa de Maduro. (Ver El sobrino favorito de Cilia Flores)
Todo queda en familia.
El hombre detrás del tesoro, como era llamado Malpica Flores, fuera de ser vicepresidente de Finanzas y Planeación de Pdvsa reportándole directamente al despacho de la Presidencia, también era tesorero de la nación en la Oficina Nacional de Presupuesto y miembro de las juntas directivas del Bandes y del Fondo Simón Bolívar para la Reconstrucción, ente que sirve para captar el dinero que el gobierno destina a la construcción de viviendas sociales.
Como consecuencia de la acusación en su contra y de unos problemas internos con algunos clientes internacionales de Pdvsa, el presidente Maduro destituyó el pasado 15 de enero de 2016 al sobrino favorito. (Ver Destituido de la directiva de Pdvsa )
Ahora bien, un mes antes de salir de Pdvsa, según confirmó un artículo de La W Radio, Malpica Flores dejó en firme unos contratos por 4.400 millones de dólares con una empresa colombiana-suizo-venezolana llamada Trenaco para la construcción de plataformas, perforación y conexionado de varios sectores de la Faja Petrolífera del Orinoco. (Ver Trenaco: pérdidas en Colombia, pero contratos en Venezuela)
Los lazos de Malpica Flores en Colombia llegan a Piedad Córdoba y a Gustavo Petro.
Como lo dice La W, el señor Carlos Gutiérrez Robayo, concuñado del exalcalde Petro, ha sido una persona clave en la historia de Trenaco en Colombia, mientras que el impresionante éxito de esta empresa en Venezuela, según Infodio, se debe a la presunta proximidad de sus directivos con la exsenadora Piedad Córdoba y a sus buenas labores con el chavismo y Pdvsa. (Ver Did Pdvsa give Trenaco a $20bn contract?)
Por eso Córdoba no duda en vociferar su apoyo a la revolución en varios foros, como lo hizo en la intervención en el Congreso Venezolano de Mujeres, el 7 de marzo de 2015, y a juzgar por estos hechos Pdvsa tampoco duda en apoyar a Piedad. (Ver video de Piedad Córdoba)
“Lo que es con Maduro es con nosotras! (…) y por eso yo me ofrezco como un soldado de la revolución”, gritó Piedad Córdoba. Y no hay dudas que es un soldado que ha sabido muy hábilmente posicionarse, como la mayoría de los oficiales del chavismo, para favorecerse de la supuesta revolución.
@yohirakerman
Nota del Director: Días después de publicada esta columna, Piedad Córdoba envió a este diario esta comunicación: