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Los retrasos en las obras de Transmilenio siguen dando de que hablar; al interior del Concejo de Bogotá responsabilizan a la administración del ex alcalde Luis Eduardo Garzón por los retrasos en las obras de la fase III de Transmilenio.
El cabildante Wilson Duarte insiste en que el proceso licitatorio se debió haber frenado desde hace tres años cuando se anunciaron irregularidades en el proceso, pues según él, desde 2007 se le solicitó a la directora del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), Liliana Pardo, parar la negociación porque no se contaba con los requisitos legales como diseños, estudios, aprobaciones y licencias.
"Sin esos requisitos no se debía haber cerrado y adjudicado un contrato. Desde ahí hay una irregularidad y es responsabilidad de la directora del IDU que no acató las recomendaciones", señaló Duarte.
Para el Cabildante, los responsables por los retrasos son: el ex alcalde Luis Eduardo Garzón "porque en múltiples cartas se le hizo saber lo que sucedía y tampoco quiso hacer nada al respecto".
El ex procurador General de la Nación, Edgardo Maya Villazón, "porque se le solicitó la suspensión del proceso licitatorio y no lo hizo".
El contralor Distrital de esa época, Óscar Arana, "también tenía conocimiento de ese proceso irregular".
La veedora Distrital, María Consuelo del Río, "tenía que hacer un control previo y nunca lo hizo".
El personero de la época, Herman Arias; y el contralor General de la Nación, Julio César Turbay Quintero.
"Que aquí no se vengan a lavar las manos, son ellos los responsables y se tapan con la misma cobija. Yo he dicho que debe renunciar Liliana pardo y debe asumir la defensa en lo penal, disciplinario y fiscal porque ya están instauradas todas las denuncias. Los entes de control no pueden salir ahora a decir que se van a empezar las investigaciones cuando desde hace dos años debieron haberse iniciado", concluyó.