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El contundente triunfo de Millonarios 4-0 sobre General Díaz, a mitad de semana en la Copa Sudamericana, fue un espejismo. Esa noche los hinchas salieron felices del estadio El Campín de Bogotá, felices y conformes con el rendimiento del equipo. Muchos, ilusionados y expectantes. Pero una de las tareas más difíciles para los técnicos es lograr regularidad en sus jugadores y en sus equipos y este Millonarios demuestra ser un equipo en construcción que aún no puede sostener un nivel superlativo en juegos seguidos. Este domingo, ante el Deportivo Cali en Bogotá, le costó generar fútbol, se vio inofensivo y no pasó del empate 0-0 ante un equipo vallecaucano que se fue satisfecho con el punto. Ahora los mismos que salieron felices del estadio, salieron aburridos y gritandole insultos a sus propios jugadores. El cuadro albiazul se comienza a colgar en la tabla de posiciones.
Miguel Ángel Russo le apostó a una nómina similar a la que gustó a mitad de semana. Eso sí, le dio la confianza a Óscar Barreto en el frente del ataque, en lugar del paraguayo Roberto Ovelar. En la mitad, se la jugó por la sociedad entre Carrillo, Marrugo y Duque, quienes son volantes de ida y vuelta, con buena recuperación y con la capacidad de armar juego desde atrás. Sin embargo, esa intención no se vio en la cancha.¡Todos por los 3 puntos en El Campín frente al Cali! @ClubBODYTECH presenta la nómina del partido. ¡Vamos Millonarios! #ConLaAzulPuesta #MFC pic.twitter.com/Xc9Lu3Ghrm — Millonarios FC (@MillosFCoficial) 19 de agosto de 2018
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Fue un partido disputado en la mitad del campo, con pocas opciones de gol y en el que la pelota estuvo dividida en la mayor parte del juego. En el primer tiempo los albiazules pudieron anotar con un remate de Christian Marrugo que pegó en el palo y en otra oportunidad del delantero Ayron Del Valle.
Con el ingreso de David Macallister Silva, Roberto Ovelar y Juan Guillermo Domínguez, el equipo albiazul se vio más vertical y jugó mejor, pero el cuadro visitante también se paró bien, haciendo un trabajo táctico muy ordenado y bloqueó bien las intenciones de los locales.
El cuadro vallecaucano, defensivo al estilo Pelusso, sabía que el empate era un buen negocio y por eso se dedicó más a cuidar su arco que a vulnerar el del rival. En cinco partidos ha sumado nueve puntos y está en las primeras ocho posiciones. Por su parte, Millonarios sigue en deuda en el torneo local, en el que no le ha rendido y poco a poco se comienza a quedar. En cinco juegos ha sumado seis puntos, con un pobre rendimiento.
En la próxima fecha, los dirigidos por Miguel Ángel Russo enfrentarán al América de Cali en el estadio Pascual Guerrero, el próximo sábado a las 6:00 p.m., por RCN. El Deportivo Cali jugará en Rionegro ante Águilas Doradas.