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Los fantasmas de la final del Clausura 2006 o la semifinal del pasado Apertura parecían asomarse de nuevo en el Murillo Toro al comienzo del complemento, cuando Corinthians arremetía contra Anthony Silva para que el arquero paraguayo empezara a convertirse en figura. El empate a ceros, el mismo resultado que había logrado el Tolima una semana atrás en el Pacaembú de São Paulo, no era para nada garantía y menos cuando el visitante tenía en Ronaldo una verdadera amenaza que se evidenciaba con el silencio sepulcral en las gradas. Pero el vinotinto tenía la oportunidad única de quitarse la fama de equipo ‘subcampeón’ y su técnico así pareció entenderlo cuando envió al campo a Danny Santoya para que se estrenara oficialmente y a pura velocidad demoliera el ya desgastado fondo del ‘Timao’. Pero como la explosión del ex Quindío y Once Caldas necesitaba asistencia, apareció Elkin Murillo, otro de los refuerzos para la presente temporada, y El Zancudo para atacar en el momento justo y dejar mano a mano al delantero cartagenero con Julio César. Gol y delirio. Ya la fase de grupos de la Copa Santander Libertadores se avizoraba y aún más cuando a los 73 minutos de juego el volante peruano Luis Ramírez, en la primera bola que disputaba —había ingresado al 70 por Paulinho—, veía la roja por agresión a Diego Chará. Ese sería el golpe de nocáut para el Corinthians, aunque Murillo tenía reservada otra genialidad para terminar de liquidar a los de Tite, ya que un desborde por derecha lo finalizó con un centro que más bien fue pase a la cabeza de Wílder Medina, para que se terminara de sellar el tiquete hacia el Grupo 7, donde le esperan Guaraní de Paraguay, Cruzeiro de Belo Horizonte y Estudiantes de La Plata. Y mientras Ronaldo y compañía se marchaban del campo con la mirada apuntándole al césped, signo inequívoco de la derrota, el camerino local fue todo jolgorio, aunque el primero en advertir que no se ha ganado nada resultó ser el propio Torres, quien dijo que “se dejó atrás a un grande, pero no será el único de este continente que nos encontremos”.