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La vida de las condenadas

Homoerotismo, un triángulo amoroso y talento actoral en ‘Orange Is the New Black’.

El libro, no sólo la serie homónima, se ha vuelto muy popular en los últimos años.  / Cortesía
El libro, no sólo la serie homónima, se ha vuelto muy popular en los últimos años. / Cortesía

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En las últimas décadas hemos presenciado un aumento en la oferta de series de televisión e internet que, sin un millonario despliegue técnico ni efectos especiales y apostándole a una trama psicológica, logran consolidarse y ganar una audiencia. En este escenario de transformación del consumo de productos televisivos surgió Orange Is the New Black, exclusiva de Netflix, una de las principales redes de televisión por internet, con más de 48 millones de miembros.

La serie, que llega a dos temporadas y se prevé que estrenará una tercera en 2015, ha generado un gran impacto en la audiencia ya que aborda de forma directa los imaginarios en torno a la vida cotidiana en una cárcel de mujeres. Está basada en el libro de Piper Kerman, Orange Is the New Black: My Year in a Women’s Prison, uno de los más populares de los últimos años. En él, Kerman plasmó en forma de crónica la experiencia de un año tras las rejas, poniendo en la picota su vida para dar a conocer la cruda realidad carcelaria.

Piper Kerman es Piper Chapman en la serie, interpretada por la actriz neoyorkina Taylor Schilling, famosa por su participación en Argo. Aunque no ha participado en largometrajes, su papel fue reconocido con la nominación al premio Emmy en la categoría de mejor actriz de comedia. El gran trabajo actoral del elenco en la serie también obtuvo una distinción con la nominación como mejor actriz de reparto para Kate Mulgrew, que interpreta a Red, una rusa que dirige la cocina en la cárcel. Asimismo, Uzo Aduba, Natasha Lyonne y Laverne Cox fueron nominadas en la categoría de mejores actrices invitadas. Cabe resaltar que Cox es la primera actriz transexual nominada a los premios Emmy. Su papel en la serie, así como su constante activismo en la defensa de la comunidad LGBT, le han granjeado un gran reconocimiento, siendo la portada de la importante revista Time el pasado 4 de julio.

La serie también cuenta con un gran elenco: Michael Harney interpreta a Sam Healy, un alto funcionario del centro penitenciario que se opone de forma radical a las relaciones sexuales entre las reclusas; Michelle Hurst, que interpreta a Claudette Pelage, una anciana autoritaria y solitaria, y Pablo Tell Schreiber, que hace de George Mendez, un oficial penitenciario corrupto que cambia contrabando por sexo. El reparto también está integrado por Jason Biggs, quien alcanzó un amplio reconocimiento por su papel protagónico en la saga American Pie, y Natasha Lyonne, que interpreta a Nicky Nichols. En la serie Larry (Biggs) es el novio de Piper Chapman, y termina en medio de un triángulo amoroso porque Chapman se reencuentra en la cárcel con su exnovia Alex Vause (Laura Prepon).

“Es sin duda el papel más complicado que he hecho, debido a que tiene muchas caras y muchas opciones para desarrollarlo desde mi perspectiva de actor. Me siento realmente identificado con muchos de sus rasgos, pese a que Larry toma muchas malas decisiones. En el fondo está tratando de protegerse a sí mismo, por ello justifico algunas de sus decisiones”, le dijo Biggs a El Espectador.

Otra de las razones por las que la serie ha recibido comentarios positivos es la inclusión de cinco talentosas hispanas de origen dominicano: Dascha Polanco, Jessica Pimentel, Selenis Leyva, Jackie Cruz y Laura Gómez que interpretan los personajes de Dayanara García, María Ruiz ,Gloria Mendoza, la Flaca y Blanca Flores, respectivamente.

Durante la última conferencia de promoción de la serie realizada en Ciudad de México, Dascha Polanco dijo: “Todas las actrices del programa hemos vivido un pasado de lucha, yo he luchado mucho. Antes de estar en la serie trabajaba en un hospital y no actuaba por mi talla, pero hubo un momento en que decidí seguir la carrera de actuación, que es lo que amo, en un momento en que todo se alineó para trabajar conmigo y no en mi contra. A veces se me olvida que esto está pasando y no es un sueño”.

La serie se destaca por la calidad de sus libretos y la fluidez de sus diálogos, el uso de estrategias visuales y narrativas como el flashback para cada personaje y la construcción de sus personalidades a partir de las experiencias sociales y vitales, además del acercamiento a las problemáticas sociales que viven los presos en el sistema carcelario estadounidense, plagado de deficiencias y recortes presupuestales por el modelo económico neoliberal que pide reducir el gasto estatal, y asimismo el gasto penitenciario. La corrupción de los guardias, las estrategias de las presas para proveerse de chocolatinas o productos que son imposibles de conseguir ateniéndose al sistema son temas que se pueden ver a lo largo de la serie.

snavarretec@unal.edu.co

@StevenavCardona

 

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