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Impuestos de un gol

Yohir Akerman
16 de enero de 2016 – 09:11 p. m.

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En diciembre de 2015 se descubrió que la federación chilena de fútbol realizó pagos por seis millones de dólares a su director técnico Jorge Sampaoli, y a dos de sus ayudantes, en cuentas de un paraíso fiscal.

Los abonos correspondían al premio por la victoria de la Copa América, pero se hicieron por concepto de “derechos de imagen” a tres sociedades constituidas en las Islas Vírgenes. La finalidad de la movida: evadir los pagos tributarios correspondientes. El culpable: Sampaoli y sus ayudantes. El cómplice: la Asociación Nacional de Fútbol Profesional que facilitó el pago de esa manera.

Cuando el escándalo fue develado por los medios, la indignación nacional invadió las redes por lo cual la federación chilena de fútbol tuvo que desembolsar cerca de 500.000 dólares para regularizar la situación ante el Servicio de Impuestos Internos, y Sampaoli ahora está negociando su renuncia al plantel con la finalidad de salir del país. (Ver Descubren pago a DT en paraíso fiscal)

Una vergüenza.

Sin embargo, esta parece ser una práctica generalizada en este deporte pese a que la evasión tributaria es un delito grave en algunos países.

Por eso el lamentable hecho para el deporte y para el sistema fiscal chileno genera la pregunta de dónde y cómo le están pagando el salario y los premios al director técnico de Colombia José Néstor Pékerman.

Sobre todo porque en junio de 2015 se conoció que el argentino es el segundo seleccionador mejor pagado de las Américas, después de Sampaoli. (Ver Sampaoli y Pékerman, DT que más ganan)

Enhorabuena.

Según se conoció en el segundo trimestre del 2014, el primer contrato que realizó el profesor Pékerman con la Federación Colombiana de Fútbol para dirigir la Selección Colombia incluyó un salario anual de tres millones de dólares (o más de seis mil millones de pesos) más algunos beneficios para endulzar el contrato.
Se dice, por ejemplo, que a Pekerman incluso le pagaron el arriendo de su apartamento, lo cual sumó cerca de 600 millones de pesos adicionales por año. (Ver Pékerman es el octavo técnico mejor pagado del Mundial)

Hasta ahí todo bien y muy merecido ya que los éxitos deportivos de la Selección lo demuestran.

Para la renovación de su contrato en agosto de 2014, su representante, el empresario argentino Pascual Lezcano negoció con Luis Bedoya, hoy preso en Estados Unidos por corrupción, un salario por casi tres veces el valor del primero y una renovación por cuatro años, según fuentes cercanas al proceso.

De nuevo, muy merecido, y esperemos que los éxitos deportivos lo demuestren.

Ahora bien, puesto que el señor Bedoya no puede responder cómo se definió la parte tributaria de esos contratos, sería importante, para despejar cualquier interrogante, que el profesor Pékerman mostrara voluntariamente su declaración de renta para comprobar que los respectivos y millonarios pagos tributarios se han hecho a conformidad de ley colombiana, que le exige, pese a ser argentino, pagar los gravámenes sobre su salario y los premios que ha conseguido con sus triunfos para el fútbol colombiano. (Ver Art. 24. Ingresos de fuente nacional del Estatuto Tributario de Colombia)

Mostrar esos comprobantes debe un tema fácil para el seleccionador Pékerman si no hay nada que esconder. Y si lo hay, una tarea interesante para la Dian.

@yohirakerman
 

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