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Un vacío jurídico tiene a la Lotería de Bogotá en aprietos, pues un estudio de mercado realizado por la Universidad Nacional para determinar las proyecciones del mercado informal de chance en Bogotá y Cundinamarca arrojó que ésta debía pagar 27 mil millones de pesos a la Superintendencia Nacional de Salud.
Según la institución educativa, las preguntas con las que se hicieron las encuestas no comprueban hacia dónde crece el mercado informal, es decir, que no se puede establecer específicamente cuánto puede ingresar por el chance ilegal.
La cuestión, es que este estudio de mercado se hizo con el propósito de estimar los nuevos ingresos teniendo en cuenta el juego informal, algo que no se había contemplado con la primera valoración realizada por el Centro Nacional de Consultoría; sin embargo, se utilizó el mismo instrumento de mercado (Circular Única número 47) para determinar en cuánto dinero estaba desfasado el primer contrato firmado por Superintendencia y la Lotería bogotana.
Gustavo Adolfo Junca, promotor del estudio de mercado de la Universidad Nacional, dice que “el instrumento de mercado no está diseñado para medir eso especialmente, se debería modificar e incluir unas preguntas que me dirijan a medir cuál es la informalidad, pues no se puede estimar hacia dónde crece el mercado potencial, en esto hay una dificultad porque yo no puedo asegurar que mida lo que debe medir; sin embargo, determinamos cuál es el valor de la concesión, cuánto vale el monto mensual y anual y cuáles son los ingresos brutos durante el resto de concesión, por eso la Superintendencia se agarra de eso”.
El Centro de Investigaciones para el Desarrollo (CID) de la Universidad Nacional señala que el instrumento de mercado tiene problemas técnicos y asegura que “el problema lo han tenido todos los que han hecho estudios a partir de esas preguntas, mientras no se cambie siempre se van a presentar inconvenientes, sobre todo en determinar quién es el jugador de chance, cuando se hace la pregunta, ésta queda muy abierta y en términos de la encuesta no se puede cerrar”.
El mismo estudio de mercado entregado por la Nacional a la Superintendencia dice: “Luego de un análisis riguroso efectuado por la Universidad al instrumento de recolección de la información establecido en el Anexo Técnico de la Circular Única número 47 de la Superintendencia Nacional de Salud previo a la aplicación del mismo; el CID UNAL establece que dicho instrumento presenta falencias de fondo y forma que afectan directamente los resultados obtenidos para la estimación del tamaño del mercado e ingresos por derechos de explotación de las concesiones”.
Frente a la estimación del mercado informal, el estudio dice: “El instrumento diseñado para la recolección de la información del estudio, con las preguntas que se tenían no era posible establecer de manera sólida, los ingresos que se espera, generan los potenciales jugadores, ni el mercado informal”.
Frente a estas aclaraciones del mismo estudio de mercado, el concesionario Apuestas en Línea, que se ganó la concesión del chance en el año 2006, dijo que “hay ausencia de razones suficientes para modificar el contrato por un nuevo valor” y además, dicen que “grave resulta el hecho de que no se observen las formas y procedimientos consignados en el estatuto pactado en principio”.
Apuestas en Línea dice que no está dispuesta a hacer una modificación concertada del contrato porque no está de acuerdo con el estudio de mercado, entonces indica que es la Lotería quien debe decidir una modificación de mutuo acuerdo entre las partes.
“Si Supersalud persiste en su ejecución obligarían a Apuestas en Línea a demandar la nulidad de las decisiones y a requerir con ellos la indemnización de los perjuicios generados por la imposición de un acto carente de motivación”, señala el concesionario.
El gerente de la Lotería de Bogotá, Henry García, coincide con las afirmaciones de Apuestas en Línea “el mismo estudio de mercado está cuestionado por la misma entidad que lo hace, esto es lo más ilógico”.
El alto funcionario puntualiza en que estas inquietudes, con respecto al estudio, ya se las hizo saber a la Superintendencia de Salud pero la entidad no ha respondido, “si ellos me dan la respuesta jurídica, técnica y legal tengo con que irme tranquilo a una demanda judicial, el tribunal de arbitramento me vale 1.200 millones de pesos, lo cual me va a afectar el equilibrio financiero de la Lotería en un pleito que yo no tenía porque vivirlo, pues el contrato como se está surtiendo no ha tenido problemas, a pesar de que ellos están vendiendo menos han pagado al día y se quejan de lo que pactaron”.
Según García, la salud no está perdiendo, “ellos debieron haber pagado en 2007, 41.700 millones de pesos y pagaron 48.500, en 2008 41.900 y pagaron 52 mil millones, entonces como dicen que están perdiendo 27 mil millones. Cuál es el soporte jurídico para decir que están perdiendo esa suma de dinero”.
El estudio de mercado
El estudio se empezó a hacer en octubre de 2008, en octubre y noviembre se hicieron las encuestas y se acabó en diciembre; en febrero de 2009 la Universidad Nacional lo entregó a la Superintendencia Nacional de Salud.
Fue hecho para Bogotá, Cundinamarca y Valle del Cauca. Para Bogotá cubrió las 19 localidades, en Cundinamarca 15 provincias y 116 municipios y para Valle del Cauca cinco provincias y 31 municipios.
La base de muestra fueron datos del censo de 2005 para la parte de población, se aplicaron 15.444 encuestas. Según el CID, en Bogotá, la encuesta que se aplicó fue el instrumento que tenía diseñado la Superintendencia y que existe por la circular 47, este instrumento no se puede cambiar porque es el mismo que aplicó el Centro Nacional de Consultoría.
El estudio calculó el valor del mercado, del mercado potencial y de la informalidad, “no determinó que la Lotería tiene que pagar más, lo que se hizo fue calcular el valor del mercado de apuestas permanentes para el departamento de Cundinamarca y Valle del Cauca, así se dio el monto de ingresos brutos que se espera generar en la respectiva concesión durante el término que dure”, explicó Junca, realizador del estudio.
Cuestionamientos del CID
El instrumento de mercado tiene preguntas de los juegos de azar en general, ahí entraría tanto el que juega chance, como el que juega rifas.
“Debería haber un instrumento de mercado distinto para el juego informal, pero en este caso no se pudo cambiar el esquema porque o sino no puede ser comparable con estudios que se han hecho antes, como el que hizo el Centro Nacional de Consultoría y otros que se han realizado en Antioquia”, dijo Junca.
Reiteró que los únicos que pueden modificar ese instrumento de mercado son los encargados de la circular, “ellos son quienes deben corregir o incluir lo que falta, mientras ellos no modifiquen eso, no se puede hacer nada porque la única manera de hacer los estudios comparables es aplicar el mismo estudio".
A través de la encuesta se puede determinar quiénes juegan, quiénes no lo hacen y en qué estratos esa actividad puede crecer en el mercado, con base en eso se calcula la parte del jugador potencial, pero “no existe una pregunta exacta de informalidad y de ilegalidad”.
Posición de la Lotería de Bogotá
La Lotería se encuentra analizando el requerimiento de la Superintendencia, el de la entidad gerente Henry García dice que “como servidores públicos estamos en la obligación de revisar los elementos, hacer los análisis técnicos, jurídicos y legales y tomar la decisión que corresponda a los mejores intereses y beneficios de la ciudad”.
“No se ha tomado una decisión, vamos a revisar el contrato, si hay que cambiar el contrato lo haremos, estamos dispuestos a modificarlo. Sin embargo, el contrato se firmó por un valor que se está recibiendo y respetando, que ahora una decisión externa quiera venir a instruir o a ordenar que aumentemos el valor del contrato por 27 mil millones no indica que se esté perdiendo esa plata”, indicó García.
“Lo mínimo para atender ese proceso judicial es desembolsar alrededor de 1.200 millones de pesos que no estaban previstos, porque este contrato no tenía ningún lío jurídico, eso se lo inventaron”, concluyó.
"Hay que modificar el contrato": Supersalud
El superintendente Nacional de Salud, Mario Mejía, dijo que “hay que modificar el contrato, estas son las reglas de juego, aquí nadie puede salir a decir que le cambiaron las reglas, esto es un decreto del 2004 – 2005. Entonces lo que se debería hacer es llamar al concesionario (Apuestas en Línea) mostrarle el resultado del estudio de mercado y si es el caso hacer un otrosí o una modificación y acomodarlo a la nueva cifra”.
Además, Mejía agregó que “cualquiera que sea la condición con que se contrató es pasado, el presente es que hay un estudio de mercado con una entidad seria, esas son las reglas de juego, la ilegalidad debe incluirla de acuerdo con la circular única”.
El superintendente insiste en que 27 mil millones de pesos es una cifra muy importante para Bogotá, por eso hay que hacer todo lo posible por recuperarla.
“Si quieren nombrar al Tribunal de Arbitramento, que lo nombren, que quiere demandar, que demanden, pero no podemos decir que anteriormente la Superintendencia posiblemente se equivocó y que por lo tanto hay que dejar las cosas así”, puntualizó el funcionario.