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Bajémosle al ruido

Comenzaron las campañas distritales “No más ruido, cambiémosle la cara a Bogotá”, que durarán una semana.

01 de junio de 2009 – 06:00 p. m.

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Aceleración de la respiración y el pulso, aumento de la presión arterial, fatiga y dificultad para dormir, disminución progresiva de la capacidad de escucha y dolor de cabeza, son sólo algunos de los efectos dañinos de la exposición continua al ruido.

Síntomas a los que podría estar expuesta cualquier persona que viva en la capital del país, una metrópoli en constante arreglo vial, con incremento desmesurado de su parque automotor y zonas industriales, donde los niveles permitidos de ruido rompen los estándares fijados por la ley ambiental.

Según Juan Antonio Nieto, secretario distrital de Ambiente, los vehículos generan el 60% de la contaminación auditiva, mientras los bares, discotecas, restaurantes, industrias, construcciones y ampliación de vías constituyen el restante 40%.

“Tenemos estrategias y una de ellas es una campaña pedagógica fuerte para que todos nos sensibilicemos en el tema de bajarle al ruido permanentemente”, aseguró poco después de participar en una manifestación a favor del silencio, que atravesó parte del norte de la ciudad el lunes.

En la marcha silenciosa participaron cerca de 1.500 personas de todas las edades de las localidades de Chapinero, Usaquén, Santa Fe, San Cristóbal, entre otras, en protesta por los altos niveles de ruido que se presentan en estos lugares.

Gloria Gómez, perteneciente a un grupo de la tercera edad de la localidad de Engativá, comentó: “Nosotros sufrimos con las rumbas y los carros. A nuestra edad cualquier sonido excesivo nos da dolor de cabeza y malestar”.

Debido a esta situación, a la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA) llegaron el año pasado 5.237 quejas por contaminación auditiva, de las cuales el 57% fue en contra de las industrias. En lo que va corrido de este año, la SDA ha recibido y corroborado, hasta el 26 de mayo, 904 quejas, de las cuales 718 fueron dirigidas contra el comercio y 40 contra el sector servicios, que corresponde a los sitios donde hay escuelas, colegios, hospitales y hoteles.

Uno de los instrumentos de medición con que cuenta la SDA es la llamada Unidad Móvil de Monitoreo del Ruido, única en el país, un vehículo especialmente acondicionado que costó $153 millones y que se encarga de detectar los lugares más ruidosos.

“Hemos logrado establecer que las intersecciones viales son una fuente intensa de ruido. Entre ellas están la Avenida Ciudad de Cali con calle 13, la Calle 26 con Avenida 68, carrera 7ª con calle 72 y la carrera 10 con calle 13. Aquí registramos una confluencia de trafico donde los niveles sobrepasan ampliamente el margen establecido de 65 decibeles (dB), pues estas zonas registran hasta 72”, afirmó Carlos Galán, ingeniero de la Unidad Móvil. Estos niveles están aún más lejos de los establecidos por la Organización Mundial de la Salud para ambientes exteriores, que son de 55 dB en el día.

Según Nieto, “la idea es pedirle a la gente que no haga ruido innecesario. Por ejemplo, decirles a los taxistas y conductores que no piten si no es necesario; con ellos y el Alcalde nos reuniremos en los próximos días para firmar un acuerdo en el que se comprometerán a hacer menos ruido”.

El funcionario aseguró que la Administración Distrital está afinando los detalles jurídicos para expedir en los próximos días una resolución que permitirá, incluso, el cierre definitivo de aquellos establecimientos que quebranten los niveles permitidos.

La campaña, que comenzó el lunes y se extenderá hasta el próximo fin de semana, incluye otras marchas “silenciosas” en puntos como la Zona Rosa y Cuadra Alegre, así como operativos en las vías más congestionadas.

“Es hora de hacer algo contra el ruido, la ciudad necesita un ambiente menos viciado y tranquilo”, afirmó Gloria Gómez.

¿Cómo bajar el ruido?

Baje el volumen del equipo de sonido, de televisión, de videojuegos, radio y asegúrese que solo se escuchen en la casa.

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Solicite bajar el volumen de la música cuando esté muy alto.

Las motos pueden alcanzar niveles entre 80 y 110 decibeles, por lo mismo utilice silenciador.

No use el pito del carro si no es  necesario, evite instalar cornetas y sirenas.

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Utilice, al manipular herramientas ruidosas, protección para los oídos.

En apartamentos, casas y sitios residenciales no se pueden llevar a cabo fiestas que puedan afectar a los vecinos.

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Las discotecas y bares deben contar con sistemas para mitigar la música fuera del establecimiento.

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