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Estas fueron las propuestas del concejal Fernando Rojas, del Polo Democrático, en la mañana del martes, durante el debate de control político sobre la descontaminación del río Bogotá.
Los demás concejales estuvieron de acuerdo con la iniciativa. La mayoría alegaba que la responsabilidad sobre el río es de la región y no solamente de la capital. “Así como el Gobernador se subió al proyecto del tren de cercanías, nosotros le pedimos que se suba política y presupuestalmente a la descontaminación del río Bogotá”, decía el concejal Jorge Ernesto Salamanca.
En el recinto los cabildantes le pedían explicaciones al gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, Jorge Enrique Pizano, sobre el proceso de descontaminación del río y la ejecución de los recursos. Pizano explicó que desde 1990 el Acueducto viene desarrollando un esquema de saneamiento en las cuencas del Salitre, Fucha y Tunjuelo. “Entre 1999 y 2007 hemos invertido cerca de $2.300 millones. Entre 2008 y 2016 tenemos previsto invertir al rededor de $768 mil millones para completar el proyecto del río Bogotá”, aseguro.
Una de las obras futuras será la planta de tratamiento de Canoas, ubicada en la zona del salto del Tequendama, la cual recibirá las aguas provenientes de los interceptores de las tres cuencas, que para ese entonces deberán estar totalmente canalizadas. Según Pizano, lo que hace falta es “encontrar los recursos para construir la planta, que costaría cerca de $800 mil millones, y de esta forma realizar el cierre financiero del proyecto”.
Según estudios del Ministerio de Ambiente, para la recuperación total del río se requieren cerca de $2,7 billones, de los cuales el Distrito tendría que aportar el 85%. Los principales problemas de este caudal son la contaminación proveniente de las curtiembres, las fábricas y los deshechos producidos en los hogares. “Cada bogotano se debe convertir en doliente del río”, decía el concejal Orlando Santiesteban .
Al final del debate, tanto el gerente del Acueducto como la representante del Ministerio de Ambiente, Diana Zapata, estuvieron de acuerdo con la formulación de una ley que regule el mantenimiento y cuidado del río y que le imponga sanciones a los infractores´.