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Apenado por la crítica relación entre Colombia y Venezuela se encuentra Richard Páez, el nuevo técnico de Millonarios, y por eso, desea demostrar esta tarde en El Campín (6:20, RCN) que la unión del trabajo entre ambos países sólo arroja buenos resultados.
Deportivo Cali será el primer examen del merideño, quien no sólo tiene la responsabilidad de acabar con la sequía de títulos embajadores, sino que sobre su espalda recae el peso de ser el primer DT patriota que dirige en el rentado nacional.
Como venezolano, ¿qué sintió con el rompimiento de las relaciones diplomáticas con Colombia?
Es doloroso y lamentable ver a nuestros máximos representantes actuar de esa manera, porque finalmente lo que queremos ambos países es superar los problemas que tenemos en común, como la pobreza y la miseria. Yo estoy apenado de lo sucedido y como venezolano espero que se logre un acuerdo, porque es lo que nos merecemos.
¿Está a gusto en Bogotá?
Es una ciudad muy parecida a Mérida (NdR.: lugar de origen del técnico), así que ya estoy adaptado a estas condiciones climáticas y en la cultura nos parecemos mucho, así que estoy como en casa.
¿Siente ansiedad por debutar?
Estoy orgulloso de representar un fútbol en el que no se creía, pero al mismo tiempo es una responsabilidad tremenda, porque estamos al frente de un equipo de tradición, al que sólo le sirven, y necesita además, resultados positivos.
¿Ya está el equipo como usted quiere?
Poco a poco está alcanzando el rendimiento esperado, pero al ciento por ciento aún no está.
¿La pretemporada ha arrojado los resultados esperados?
El equipo comienza como todos, con la esperanza y la inquietud después de seis semanas de trabajo. Por ahora hemos logrado la empatía y entendimiento con los jugadores, lo cual es muy importante para lograr esa identidad y estilo que quiere el cuerpo técnico.
¿Lo tranquilizó el triunfo en Copa Postobón sobre Equidad?
Fue una prueba bastante fuerte, porque comenzamos ante el primer campeón de ese torneo y actual subcampeón del fútbol colombiano, así que haber ganado con esa contundencia te da demasiada seguridad.
¿Ese Millonarios fue una muestra de lo que se verá este semestre?
La filosofía que traemos a Bogotá es la de aprovechar la altura, pero siempre con la pelota, pues si corres tras ella, sufres. Queremos un fútbol colectivo y dinámico; sabemos que no es fácil, pero ese es nuestro trabajo, que Millonarios se convierta en un equipo rápido, con profundidad y goles.
¿Y cómo se logra ese cambio de actitud en los jugadores?
Hay que mentalizarlos de que esa es la manera ideal de jugar. Que se acostumbren a tener manejo del balón, pero siempre generando peligro.
Se estrena frente a un equipo que siempre es candidato…
El Cali me gustó mucho por los jóvenes interesantes que tiene. Su sistema está bien implementado con esa línea de tres, el enganche y dos delanteros que son muy peligrosos, y ante nosotros lo serán más porque seguramente nos van a esperar.