Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Esta semana se han acrecentado los rumores de la posible salida del general Palomino por los actos delincuenciales que han ejecutado miembros de la Policía. Pocos dan la cara, pero en el Concejo y en los pasillos de la Administración Distrital se habla con insistencia de qué si es el fin de su ciclo en la ciudad.
El concejal del Polo Democrático, Álvaro Argote Muñoz, se pronunció ante los múltiples hechos y dijo que es lamentable que con este tipo de actos la ciudadanía pierda la confianza en la institución, en donde no todos los uniformados hacen lo mismo.
Sin embargo, cree que si el general Palomino fuera destituido del puesto la comunidad volvería a confiar poco a poco en el proceder de la Policía, pues así se estaría dando cuenta que “la justicia no es sólo para los de ruana” y que, si dentro de un organismo se cometen faltas, también se pueden ver afectados los de alto rango.
La delegada de Derechos Humanos de la Personería de Bogotá, María Helena Upegui, calificó como un grave error que se lleven a menores de edad a estaciones policiales, pues “la Policía de Infancia y Adolescencia tiene muy claro los sitios a los que deben ser remitidos, además, siempre que pasan este tipo actos recaen en la población más vulnerable, como es el caso de los niños, incapacitados y habitantes de la calle”.
Así mismo, dijo que estos hechos no deben ser juzgados por la justicia penal militar, sino por la ordinaria para que todo el peso de la ley recaiga con la misma intensidad como se hace con la población civil.
“En Colombia hay 17 millones de jóvenes que están perdiendo por completo la confianza en la Policía y para no dejar que esto pase la institución debe educar a la comunidad y primero que todo a sus miembros. La Sociedad se está enfermando, pues hechos como estos ya pasan por alto como si fuera algo del común” agregó Upegui.
El vicepresidente del Concejo de Bogotá, Antonio Sanguino, expresó que “la Policía no puede convertirse en un ente que en vez de generar seguridad brinde inseguridad” y por lo tanto, debería hacer un trabajo conjunto con la Secretaría de Gobierno, para que quienes no confían en la institución puedan hacer sus denuncias y presentar sus quejas sin tener que remitirse a ningún uniformado.
Algunas fuentes oficiales creen que este tipo de hechos no se solucionan con relevos del cargo, sino más bien con una escuela de formación policial.
La secretaria de Gobierno, Clara López, le dijo a Elespectador.com que Bogotá necesita con “suma urgencia” una institución en la que se profundice el tema de los Derecho Humanos y que cumpla un papel vigilante a la hora de aceptar a quien entre a sus filas.
Para López, es “importantísimo” que se mejoren los procesos de selección, de tolerancia y que se trabaje intensamente en el rechazo a la violencia, pues dice que Bogotá es la única ciudad del país que no tiene una institución en donde se hagan exámenes que comprueben el estado mental de quienes quieren hacer parte de la Policía Metropolitana.
“Los actos cometidos por uniformados son horrendos, ese tipo de conductas sólo las tienen personas con problemas mentales, no es normal que se queme a otra personas por más que se haya cometido una falta grave” indicó.
El alcalde Samuel Moreno dijo que no ha pensado en relevar del cargo al general Palomino porque según él, ha hecho una gestión importante con respecto a la seguridad de la ciudad.
Inconformismo nacional frente a la Policía
El año pasado 91 policías fueron destituidos, 73 suspendidos y 34 amonestados disciplinariamente, así mismo se registraron 2.368 casos en que los ciudadanos expresaron inconformidad con el comportamiento de personal policial.
En 2008 la Policía recibió en todo el país un total de 17.118 comunicaciones de la ciudadanía, de las cuales 6.148 solicitaban a la institución mejorar los servicios de seguridad.
"El número de investigaciones abiertas en Fiscalía fue de 313 casos, 186 por abuso de autoridad, 73 por lesiones personales, cuatro casos de privación ilegal de la libertad, homicidio 39 y presunto secuestro simple en 6 casos", relató.
El alto oficial indicó que esas sanciones fueron el resultado de denuncias penales ante Fiscalía, el año pasado.
"Seis mil 148 casos de esas comunicaciones, informaron a la Policía sobre necesidades para mejorar los servicios de seguridad ciudadana y mejorar situaciones de convivencia; en 2.368 casos los ciudadanos expresaron inconformidad con el comportamiento de personal policial, quejas que fueron discriminadas así: por agresión física, por agresión verbal, retención arbitraria y amenaza", sostuvo el jefe policial.
Del mismo modo, el general Naranjo expresó que al finalizar el 2008, el acumulado de quejas ante la Procuraduría por presunta violación de Derechos Humanos, pasó de 739 casos reportados en el 2007 a 324 casos reportados en 2008.