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Vicente del Bosque entró sonriendo a la sala de prensa del estadio Moses Mabhida, de Durbán, rompió el protocolo y abrazó a varios periodistas amigos antes de responder a las preguntas de los periodistas internacionales. No era para menos, su España acababa de vencer a Alemania, jugando bien y mostrando el fútbol que la ha caracterizado en los últimos años.
¿Qué sentimiento tiene después del partido?
Creo que jugamos una semifinal digna de dos grandes seleccionados. Hemos jugado y buscado el escenario que más nos convenía, con la posesión del balón. Los muchachos lo hicieron de manera magnífica y creo que ganamos merecidamente. El triunfo se engrandece por el excelente rival que tuvimos.
¿Fue más fácil de lo esperado?
Es verdad que Alemania no nos creó muchas opciones de gol, pero no hay que olvidar que fue gracias a nuestro juego, a nuestra presión, a que le quitábamos el balón en su propio campo.
¿Qué significa para usted ser el primer técnico en llevar a España a una final?
Estamos en la final, hay que celebrarlo, pero queremos más. No quiero pensar que este es el logro más grande de mi carrera, porque siempre espero cosas mejores para el futuro. Estamos cerca, pero tengo que ser el punto de equilibrio para mis jugadores, la meta es el título.
¿Cómo ve a Holanda?
Es un país de gran tradición futbolística, que desde hace años está buscando la consagración en un Mundial. Tanto ellos como nosotros hemos hecho méritos, pero no será fácil para ninguno.
¿Tiene algún pronóstico?
Sí, será un gran partido de fútbol, porque ambos equipos respetan la pelota, proponen y atacan. Nuestro equipo es joven, pero tiene jugadores muy maduros que seguramente sabrán cómo manejar la presión. No sé cómo quedará el juego, pero espero que sea muy lindo para toda la gente.
España está paralizada con la selección…
No es para menos. Nuestro país se ha desarrollado en los últimos años y el deporte ha sido uno de los pilares del progreso. Ya era hora de que la familia del fútbol disfrutara, porque este no es el resultado de nuestro trabajo acá, sino el de millones de personas y clubes anónimos que han hecho grande nuestro balompié.