
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Tras una larga investigación de la Interpol y un operativo liderado por la Sijin, este lunes fue desmantelado un taller de armas que funcionaba en una vivienda de la localidad de Puente Aranda, ubicada en el suroccidente de Bogotá.
Allí, las autoridades hallaron 14 armas de fuego, 10 de estas de largo alcance, 50 cañones hechizos para armas cortas, 20 tambores para revólveres, un mecanismo para AK-47 y 120 proveedores de diferentes marcas.
En la armería clandestina fue encontrado un hombre, quien según primeras versiones se dedicaba a fabricar y reparar armas ilegales. El sujeto quien fue puesto a disposición de las autoridades judiciales así como los elementos que le fueron encontrados, deberá responder por los delitos de fabricación, tráfico, porte y tenencia de armas de fuego.
Aunque el sitio contaba con los permisos de ley, allí se reparaban armas ilegales y, como no tenían ningún tipo de permiso, se presume que el armamento hallado se utilizaba para delinquir o traficar en el mercado negro. Por eso, lo primero que se intentará establecer es qué papel tuvo este taller en los delitos cometidos en la ciudad durante los últimos años.#Atención | Investigación adelantada por la SIJIN de Bogotá, puso al descubierto las actividades ilegales que se realizaban en un taller de reparación de armas que funcionaba en la localidad de #PuenteAranda. #SeguridadConLegalidad pic.twitter.com/1CdjwG7sQ9 — Policía Metropolitana Bogotá (@PoliciaBogota) 11 de marzo de 2019
En el taller fueron encontradas piezas esenciales para el montaje de armas de fuego, que al no contar con permisos tenían alteraciones en los números de identificación.