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Minutos antes, el alcalde, Samuel Moreno, acompañado del ministro de Defensa, Juan Manuel Santos; el gobernador de Cundinamarca, Andrés González, y los altos mandos de la Fuerza Pública, había dicho con respecto a la explosión de los petardos: “Estos fueron puestos en un día clave, donde toda la atención estaba puesta sobre las marchas que se realizaban en la ciudad. Siempre se tiende a señalar en primer lugar a las Farc, pero, ahora, no vamos a descartar ninguna otra hipótesis”.
El jueves, en horas de la noche, el general Rodolfo Palomino, comandante de la Policía Metropolitana, no dudó en afirmar que las explosiones obedecían al accionar del frente 51 de las Farc.
Sin embargo, crecientemente, se levantan voces que llaman la atención sobre algunos aspectos de las detonaciones. Todas fueron de bajo poder, con una intención clara, según palabras de Moreno, de generar mucho ruido. Asimismo, para algunos es interesante que los artefactos fueron ubicados en sitios donde hay vigilancia de cámaras de seguridad, pero no hay registro en video de los posibles autores. “Esto fue hecho por gente que sabía qué estaba haciendo”, afirmó la secretaria López.
El bajo poder de los explosivos es motivo de sospecha para algunas autoridades, puesto que este hecho difiere del actuar usual de grupos como las Farc.
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, afirmó, por su parte, que “los hechos del jueves deben ser enfrentados como lo que son: actos de puro terrorismo”.