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"Con el mismo respeto recibo los halagos y las críticas fundamentadas", dijo ayer el árbitro colombiano Óscar Julián Ruiz, pocas horas después de haber sido notificado por la Conmebol de la aprobación de sus pruebas físicas y su aval para dirigir en el Mundial de Sudáfrica 2010, su tercero en la cuenta, récord que sólo tienen cuatro pitos en la historia.
Odiado por unos y reconocido por otros, lo cierto es que el juez llanero de 41 años y abogado de la Universidad Autónoma de Colombia ya alista su maleta para viajar a Johannesburgo el 1° de junio, junto con sus asistentes Abraham González y Humberto Clavijo.
Óscar Julián, actual decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Cooperativa de Villavicencio, ha pitado en los Mundiales de Corea y Japón 2002, y Alemania 2006, en el que fue criticado por algunos fallos durante el partido entre Holanda y Costa de Marfil.
Antes de viajar a Panamá, donde adelanta un doctorado en Educación Superior, el popular Cacharrito le contó a El Espectador sus expectativas sobre esta nueva cita mundialista.
¿Qué balance hace de este proceso de año y medio que terminó con su elección a Sudáfrica?
Pues puedo decir que fue un éxito si lo reflejo con mi buena actuación en el Mundial. Igual es una satisfacción muy grande para mí salir de una lista de 52 árbitros que se presentaron de todo el mundo.
¿Cómo fue esa selección?
Durante el último año y medio estuvimos sometidos a duras pruebas de resistencia física que se hicieron en Zurich, Islas Canarias y Argentina; fuimos objetos de seguimientos durante los partidos oficiales de la Fifa, como las eliminatorias (es el mayor porcentaje) y también presentamos exámenes de reglas de juego y de lenguaje corporal. Fue un proceso duro y exigente, pero al final se vio la recompensa.
¿Qué fue lo más difícil?
La verdad, que todos los exámenes son en inglés y aunque me defiendo bien con mi inglés técnico, no deja de ser complicado. Sin embargo, también puedo decir que es un proceso enriquecedor, toda vez que los árbitros contamos con un soporte en el que podemos contar con un grupo de psicólogos que nos ayudan. Nosotros somos seres humanos, tenemos bajadas, subidas, cambiamos de estados de ánimo y ellos nos guían.
¿Cuál es su meta en este Mundial?
Hacerlo bien.
¿En 2006 tuvo algunas fallas?
Lo sé y no siento presión. Voy a Sudáfrica por la revancha.
Aunque internacionalmente tiene mucho reconocimiento, en Colombia no tanto, ¿por qué cree que pasa eso?
No me pongo a analizar eso. Nosotros como árbitros sabemos que es difícil tener a todo el mundo contento y es normal que nos critiquen. A mí eso no me cansa, pero a mi entorno familiar sí, especialmente cuando ponen en tela de juicio mi honorabilidad.