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"Es muy raro, porque cuando se creó la comisión para el proyecto de acuerdo, participó la Secretaría de Salud, entonces no entendemos porque ahora nos tumban el proyecto", explicó Gilma Jiménez, promotora de la iniciativa.
La actual objeción, deja sin piso la medida aprobada en plenaria del Concejo, prohibía el expendio y consumo de bebidas energizantes a menores de edad. Las latas ahora deberían reposar en los estantes junto al licor y además, portar un rótulo donde se especifique que no son aptas para menores de 18 años.
"Lo que buscábamos era reformar el aparte del Código de la Policía donde se habla de bebidas alcohólicas, pero ahora nos dicen que este no es el instrumento idóneo para este tipo de medidas", agregó Jiménez.
La medida contemplaba que a los comerciantes que incurrieran en la violación de esta nueva norma se les cerrará el establecimiento.
"En una ciudad donde los niños inician el consumo de alcohol desde los nueve años, como lo indican los mismos estudios oficiales, es absolutamente urgente impedir que accedan, sin control, a bebidas estimulantes", explicó Jiménez.
En el marco del debate, la Andi manifestó oposición a dicha iniciativa. En un documento enviado al Concejo, el gremio aseguró que las bebidas energéticas tienen como objetivo proporcionar energía, mejorar el nivel de atención y reacción y son consumidas a nivel mundial principalmente por deportistas, conductores de largas distancias y estudiantes.
"Deportistas reconocidos como Juan Pablo Ángel y Orlando Duque entre miles, son consumidores habituales de estos productos y recomiendan y reconocen su beneficio", señala la carta.