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La viveza para unos u oportunismo según otros es requisito fundamental para cualquier delantero y el miércoles Radamel Falcao García demostró por qué lleva el nueve a su espalda. Cuando el juego de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones de Europa entre Porto y Arsenal en el estadio del ‘Dragao’ parecía sentenciado al empate, el delantero colombiano hizo de un indirecto en el área rival la opción suficiente para dejar la victoria en casa.
La devolución del defensor inglés Sol Campbell a su arquero Fabianski hizo que el central Martin Hansson levantara su brazo izquierdo. Ruben Micael cobró rápido, porque apareció como una ráfaga el colombiano, quien quedó con el arco a su merced para poner el 2-1 al sexto minuto del complemento.
Tiempo hubo entonces de sobra para alterar el marcador, pero al final la férrea zaga albiazul defendió la ventaja que Falcao permitió, para pegar primero en la ida de los octavos de final. Triunfo que no es definitivo en la serie, pero sí le cede toda la obligación al Arsenal en la vuelta, la cual será el 9 de marzo en Londres.
De ahí que una vez más la ovación fuera para el delantero samario, quien en su séptimo encuentro de Champions tuvo participación de entrada, porque generó la primera aproximación local al segundo minuto de juego. Luego caería al borde del área para una falta ejecutada por Alves, abrazaría después a Varela por su anotación y en cierta forma tuvo responsabilidad en el transitorio empate del Arsenal porque Campbell cabeceó libre de marca.
En el complemento, la primera que tuvo fue para bañarse de gloria, gritar por cuarta vez en el torneo, confirmarse como el goleador del Porto en la competición y de paso ayudar a extender a 13 la racha de partidos invicto, ya que el revés más inmediato se produjo en su último partido de 2009 frente al Benfica.
Falcao, quien suma 551 minutos de juego, fue felicitado por su compañero y compatriota Freddy Guarín en el vestuario, ya que el mediocampista observó el juego desde las gradas y disfrutó igual de la victoria con la que Porto cortó dos derrotas al hilo como local ante rivales ingleses (había perdido en la versión anterior 0-1 con Manchester United en la vuelta de los cuartos de final y también en 2009 en la fase de grupos con Chelsea).
En el otro partido de octavos disputado el miércoles, el Bayern Munich venció como local y sobre la hora al Fiorentina, gracias a la anotación de Miroslav Klose, a un minuto del final. Arjen Robben había adelantado a los alemanes, mientras Per Kroldrup consiguió la paridad transitoria para el club italiano. La revancha para los de Florencia será el próximo 9 de marzo.