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Los mura oran en el área de su territorio ancestral que fue incendiado por Líz Schmidt en agosto de 2019 a la voz del llamado de los seguidores de Bolsonaro que apoyan su política de abrir paso en el Amazonas para la soya y la ganadería. Schmidt contribuyó a los grandes incendios forestales que impactaron el planeta en el 2019.
Foto: Alexandra McNichols-Torroledo
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Jóvenes, niños y adultos Mura marchan en fila antes del desayuno. Los Mura se están preparando para enfrentar a los acaparadores ilegales de tierras. Su aldea está en medio de dos riquezas naturales el parque Nacional Mapinguari y el área de Conservación Ambiental Balata Tufari.
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Joven Mura revisa su arma de caza, dicen estar preparados para cualquier tipo de enfrentamiento con los invasores, aunque están seguros que debe prevalecer el diálogo y la no violencia.
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Jóvenes Mura en fila escuchan a su lideresa espiritual llamada Metch, mientras juran proteger a sus territorios, antes de marchar.
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Guerreros Mura en preparación para presentarse ante los representantes de la Fundación para el Indígena de Brasil, FUNAI, en una reunión en la que se está discutiendo la demarcación de los territorios.
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Debido a los incendios y la deforestación hoy el Amazonas está a 5% de alcanzar el punto de no retorno en que la selva se convertirá en una sábana. Esto afectaría el clima de muchos países, la perdida de 40.000 especies de plantas, 6000 animales y especies endémicas, así como la vida de un millón de indígenas sin contar las comunidades ribereñas, negras y campesinas que la habitan.
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Niños Mura forman en fila antes del desayuno sin ropa tradicional. La disciplina es algo que se les inculca desde pequeños.
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Futura líder Mura en un área con árboles marcados con nombres falsos. Los ilegales talan en las reservas los árboles grandes de maderas grandes, que no han sido marcados con placas. Para los Mura “se está cometiendo un crimen silencioso contra la Amazonía.
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La policía militar entro de nuevo en la aldea Mura sin una carta de allanamiento, apuntando a una población conformada en su mayoría por niños, jóvenes y mujeres. Tampoco llevaron a cabo los protocolos de bioseguridad del coronavirus
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Mayora Mura, Tunachynary -guerrera de luz en lenguaje Mura- llora por que la policía militar entro de nuevo en la aldea sin una carta de allanamiento.
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Hedesa, lider Mura hablando con la policía, No tenían tapabocas. La policía militar se llevó a dos adultos mayores que se habían unido al clan Mura de Itaparana siguiendo el proceso “murificación”.
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Joven Mura lamenta que las rocas de grava cerca del rio Yanka, están siendo sacadas ilegalmente para trabajar la carretera transamazónica, y para construir rutas ilegales.
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Pedro, joven guerrero Mura. Desde niños son educados para apegarse a sus tradiciones.
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La selva y sus tradiciones son una sola.
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Sucultural, joven guerrero Mura, pintando con tintes naturales a Pedro, otro de los guerreros, que se en carga de ayudar a vigilar la aldea.
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“los madereros ilegales nos están quitando las piedras de grava para construir una ruta ilegal que va desde aquí hasta Puerto Vehlo, y que conecta con la BR-319 que va a Manaos, la capital del estado del Amazonas, y por eso nos oponemos a esas construcciones”.
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Las rocas de grava cerca del rio Yanka, están siendo sacadas ilegalmente de para trabajar la carretera transamazónica, y para construir rutas ilegales.
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Cacique Raimundo o akaurya (izquierda), -en lenguaje Warapakay-, quien prometió “derramar hasta la última gota de sangre por defender la madre selva”, a su lado se Jozefa, la gobernadora, y la líder espiritual Mectch
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Vista área de deforestación en territorio tradicional Mura. Luis Schmidt está buscando legalizar aproximadamente 120.000 metros cuadrados a su nombre con tierras que están en territorio tradicional de los Mura.
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Vista área de la casa sagrada tradicional de los indígenas Mura, en la aldea de Itaparaná, que queda en medio del El Parque Nacional Mapinguari y el Área de Conservación Ambiental Balata Tufari, en el estado del Amazonas.
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Guerreros Mura derrumbando un campamento de paja de los acaparadores ilegales de grava en sus tierras tradicionales.
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Vista aérea de la deforestación en el costado izquierdo de la aldea de Itaparaná. La aldea queda al lado de la transamazónica BR 230, por esta carretera salen los camiones con cargamento de árboles talados ilegalmente.
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La lideresa espiritual Mura habla a miembros de su comunidad sobre las injusticias cometidas por la policía militar, la iglesia evangélica y por los acaparadores ilegales que los están acorralando y les están dejando con una tierra deforestadas
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Los Mura caminan por la carretera Transamazónica BR 230 Transamazónica BR230, que pasa por el frente de la aldea Mura de Itaparaná. La BR230 cruza siete estados en Brasil hasta llegar al Amazonas, desde el Atlántico hasta la frontera con Perú y Ecuador.
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Sus creencias hacen parte de un proceso histórico que corresponde al sincretismo religioso de Brasil del cristianismo con las creencias indígenas. Y en donde habido un re-afirmación cultural de las tradiciones del pueblo Mura que siente el sufrimiento de la naturaleza y trata de protegerla a través de su autonomía indígena.
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Son miles los árboles marcados de manera ilegal, para poderlos talar.
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Vista área de la aldea Mura de Itaparana Tanto al costado izquierdo como al frente de la aldea hay deforestación. La transamazónica BR230 pasa por el frente de su territorio.
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Los jóvenes son sin duda los más beligerantes a la hora de defender su territorio.
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Los daños a la región amazónica continúan a pesar de los controles.
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La explotación ilegal de grava ha aumentado la llegada de invasores a sus tierras.
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El ecosistema tardara muchos años en recuperarse.
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Los daños por los incendios provocados por los invasores son inconmensurables.
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Retrato del líder Mura y médico tradicional Handech, en un área que fue quemada durante el último mes.
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La deforestación ilegal abre paso a la ganadería.
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La comunidad Mura, espera que próximamente el gobierno de Brasil cumpla su promesa de demarcar su territorio, para que de esa manera sea respetada la reserva.
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Miembros de la comunidad Mura, en una de las zonas más afectadas.
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