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‘Espacio vital’ es de 20 a 40 centímetros

Una investigación ha determinado que quienes sufren síntomas de ansiedad necesitan más ‘espacio peripersonal’ para no sentirse en peligro.

Existe un espacio llamado ‘burbuja espacial’ o ‘espacio vital’ que necesitan las personas para sentirse seguras oscila entre 20 y 40 centímetros.  / Flickr- James Cridland
Existe un espacio llamado ‘burbuja espacial’ o ‘espacio vital’ que necesitan las personas para sentirse seguras oscila entre 20 y 40 centímetros. / Flickr- James Cridland

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El espacio peripersonal es el margen entre nuestro cuerpo y el resto del mundo que nos permite sentirnos tranquilos, fuera de peligro. Según los resultados de un experimento, publicados en la revista The Journal of Neuroscience, la mayoría de las personas necesitan que se respete un entorno de 20 a 40 centímetros alrededor de su cara. Quienes sufren síntomas de ansiedad necesitan más.

Giandomenico Iannetti, principal autor de la investigación, señala que «este descubrimiento es la primera medida objetiva del tamaño de la zona alrededor de la cara que cada persona considera de alto riesgo, y que, por lo tanto, quiere proteger con respuestas motoras defensivas eficaces».

Para llegar a estas conclusiones, Iannetti y su compañera Chiara Sambo, del University College de Londres, experimentaron con un grupo de 15 voluntarios entre los 20 y 37 años de edad. Los expusieron a amenazas a diferentes distancias de la cara y grabaron sus reflejos mediante el parpadeo.

Los investigadores aplicaron un intenso estímulo eléctrico en un nervio de la mano que hace que el sujeto pestañee. Este reflejo mano-parpadeo (HBR por sus siglas en inglés) no está controlado por el cerebro consciente. Según estudios previos, el reflejo crece cuando la mano se estimula dentro del espacio peripersonal de la cara.

Monitorizaron el reflejo de cada voluntario mientras sujetaba su propia mano a 4 cm, 20 cm, 40 cm y 60 cm del rostro. La magnitud del reflejo sirvió para determinar la sensación de peligro percibida y deducir el tamaño del espacio peripersonal defensivo.

Por otro lado, los individuos debían completar un test de autoevaluación para clasificarlos según su nivel de ansiedad. Los resultados de este test se cruzaron con los del experimento.

Quienes obtuvieron un nivel alto en el test de ansiedad reaccionaron más intensamente a los estímulos a 20 centímetros de su cara, y su respuesta se mantenía a distancias más largas que en el caso de los ‘relajados’. Es decir, los ansiosos percibían los estímulos como más peligrosos y su espacio defensivo era mayor.

Los científicos esperan que los descubrimientos puedan ser usados como test para relacionar los comportamientos defensivos con los niveles de ansiedad. Además, según añaden «podría ser especialmente útil para determinar la capacidad de evaluación de riesgo en los puestos de trabajo que afrontan situaciones peligrosas tales como bomberos, policías y militares».

 

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