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En concusión pudo haber incurrido el senador Iván Moreno al exigir dádivas al Grupo Nule, a cambio de favorecerlos en dos contratos para el mantenimiento de la malla vial de Bogotá, sostuvo el procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado.
Indicó que se trata del equivalente penal de la falta disciplinaria que se pudo configurar, en caso de comprobarse que, efectivamente, el congresista le pidió a los contratistas que le otorgaran el control exclusivo de algunas áreas de la vía Bogotá – Girardot, en la cual eran interventores, para que su esposa Lucy de Moreno, pudiera desarrollar negocios relacionados con la comercialización de gasolina.
Según Ordóñez Maldonado, hubo tres reuniones en las cuales se configuró este ofrecimiento y que la contraprestación de parte del disciplinable se materializó a través de la entrega de 22.000 millones de pesos que recibieron los Nule como anticipo de los contratos por 187.000 millones de pesos que ya habían celebrado con el Distrito para el mantenimiento de la malla vial de la capital.
Precisó que hubo una primera reunión en Miami, Estados Unidos, en la cual Moreno le señaló que estaría dispuesto a hacer uso de capacidad de influencia en la Administración Distrital para darles un trato preferencial a los contratistas en estos convenios, siempre y cuando le aseguraran que se le otorgarían las áreas exclusivas en la concesión Bogotá – Girardot.
Tres nuevos encuentros en la capital colombiana, uno en la vivienda del abogado asesor del Grupo, Álvaro Dávila; y otras dos en la residencia del propio senador, en Teusaquillo, se habría ratificado la materialidad del acuerdo, tras el cual los Nule se hicieron a anticipos del 12 y 12,5 % en el valor de los contratos por 100 mil millones y 87.000 millones de pesos para mantener el buen estado de las vías en la ciudad.
El procurador indicó que tan claro fue el compromiso del concesionario para entregar el manejo de las zonas exclusivas a la esposa de Moreno, que el jurista Dávila envió la minuta de la concesión vía correo electrónico, pues, dice, ya había una obligación de entregar la contraprestación, luego del recibo de los anticipos.
Miguel Nule, indica, se reunió con la junta directiva de la concesión Bogotá – Girardot, que también integraban Alejandro Char y la empresa Gas Capital, que también pertenecía al grupo económico. El gerente de la unión interventora Fernando Gnecco no habría aceptado la entrega de las zonas a favor de la esposa del senador, pese a que el mismo Nule ya había iniciado previamente el trámite del contrato de concesión para los esposos Moreno, sin contar con la debida autorización.