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Las liberaciones, previstas para los días 2 y 4 de abril, de los últimos diez policías y militares en poder de las Farc pondrán fin a la denominada lista de los «canjeables», secuestrados que durante años la guerrilla ha pretendido intercambiar por unos 500 insurgentes presos.
Las Farc llegaron a tener en la década 2000-2010 más de 70 «canjeables», cifra que se fue reduciendo por liberaciones, fallecimientos, asesinatos y fugas hasta los 10 actuales.
La primera liberación de uniformados tuvo lugar en junio de 2001, en el marco del frustrado proceso de paz impulsado por el entonces presidente Andrés Pastrana.
En aquella ocasión se llegó a un «acuerdo humanitario» por el que fueron liberados más de 350 militares y policías que estaban en manos de las Farc y, a cambio, 14 insurgentes salieron de la cárcel.
En 2002 la guerrilla elaboraron una lista de «canjeables» (entonces unos 60) en la que figuraban seis congresistas, doce diputados regionales, la excandidata presidencial Ingrid Betancourt y compañera de fórmula, Clara Rojas; tres estadounidenses y decenas de soldados y policías; pero el canje no llegó a producirse.
Cinco años después, en 2007, hubo un intento de mediación por parte del presidente venezolano, Hugo Chávez, que fue cancelado por el presidente Álvaro Uribe en noviembre.
Como gesto de «desagravio» hacia Chávez, los guerrilleros liberaron a dos rehenes en enero de 2008.
A partir de ahí se dieron una serie de liberaciones posteriores hasta 2010, cuando anunciaron la puesta en libertad de otros cinco secuestrados como gesto de desagravio, en este caso, hacia Piedad Córdoba, destituida de su cargo de senadora.
Dichas liberaciones, las últimas hasta ahora y que finalmente fueron seis, se produjeron en febrero de 2011.
Desde 2008 las Farc han entregado un total de 21 secuestrados. Además, cuatro lograron huir, entre ellos, el excongresista Oscar Tulio Lizcano, y otros 19 fueron rescatados por el Ejército en dos operaciones.
En la «operación Jaque» (2008) fueron rescatados Ingrid Betancourt, tres estadounidenses y once militares y policías, y la «operación Camaleón» (2010) devolvió la libertad al general de la Policía Luis Mendieta y tres uniformados más.
Por contra, el 26 de noviembre de 2011, las Farc asesinaron a cuatro cautivos (los policías Edgar Yesid Duarte Valero, Elkin Hernández Rivas y Álvaro Moreno, y el sargento mayor del Ejército José Libio Martínez) en represalia por una supuesta operación militar de rescate.
Días después, las Farc declararon su intención de proseguir con las liberaciones unilaterales de secuestrados y el 26 de febrero de 2012 anunciaron su renuncia al secuestro con fines de extorsión y la liberación de los diez militares y policías que mantienen secuestrados.
Aparte de los denominados «canjeables», más de 400 civiles siguen cautivos en las selvas de Colombia en poder de grupos armados, según la Fundación País Libre.