Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
La ventaja de 3-0 que consiguió el miércoles pasado, en el estadio Doce de Octubre de Tuluá, parecía suficiente para que el equipo del Corazón del Valle llegara tranquilo a enfrentar al Bucaramanga en el Alfonso López de la ‘Ciudad Bonita’.
Sin embargo, la angustia comenzó desde el primer minuto, cuando el árbitro Óscar Julián Ruiz pitó un claro penalti a favor de los locales y expulsó al defensa visitante Luis Grueso por una falta sobre Brayan Caicedo.
En ese instante las 18 mil personas que llegaron a apoyar al conjunto leopardo se ilusionaron con la remontada. Abrir el marcador tan temprano y quedar con un hombre más en la cancha era el comienzo del milagro.
Sin embargo, el cobro de Marlon Díaz, el goleador del torneo, fue atajado por el arquero Mauricio Mafla, quien se tiró al costado derecho y mandó la pelota al tiro de esquina.
Fue un baldado de agua fría para los locales, que aunque siguieron atacando, no encontraron la manera de vulnerar la valla visitante. Cortuluá, en cambio, se fue acomodando en la cancha y comenzó a adueñarse del balón e incluso a generar peligro con el experimentado Pablo Jaramillo, quien actuó solitario en punta.
Bucaramanga estrelló dos tiros en los palos y generó al menos cuatro opciones claras de gol, pero no marcó en la primera mitad, lo que les dio mayor confianza a los visitantes.
Y así como hubo emociones en los 45 minutos iniciales, el complemento arrancó con alegría, pero para los pocos hinchas vallecaucanos que viajaron a acompañar al Cortuluá. Pablo Jaramillo aprovechó un centro de costado y ante la complicidad de la defensa y el arquero Mario Muñoz, puso arriba a los tulueños, que tomaban ventaja de cuatro anotaciones en la serie.
Bucaramanga no se recuperó de ese golpe anímico, pues para completar sufrió la anulación de una acción de gol. A pesar de eso, los amarillos siguieron intentando e igualaron con un penalti de John Ulloque, pero nunca pusieron en peligro el ascenso del equipo que dirige Fernando Velasco, justamente el técnico con el que el equipo descendió a la B, en noviembre de 2004, luego de una campaña en la que Luis Augusto García y Diego Barragán también estuvieron en el banquillo.
Bucaramanga tendrá la posibilidad de pelear por un cupo en la primera división para 2010, pues enfrentará al Deportivo Pereira en la promoción. El primer duelo será el miércoles, en la ‘Ciudad Bonita’, y el choque de vuelta el 16 de diciembre en la capital risaraldense. Cortuluá, que había sido campeón de la B en 1993, reemplazará al Deportivo Pasto, que perdió la categoría luego de ser último en el descenso.